Litesofía, 10 agosto 12 Las ocho y media, oyendo a Kraus en el equipo: “Aragón la más famosa…”. Ayer en el baño dije a Juan, profesor en el Conservatorio: “Donde hay música no puede haber nada malo”. Le gustó tanto la cita cervantina que dijo que iba a anotarla. “Valencia, al sentir como perfume…”. El día camina como un animal de carga que lleva a sus lomos el universo. “Quisiera que me quisieras, pero si no puede ser…”. ¡Quién pudiera detener el carro que nos lleva! ¿Habrá un botón en alguna parte escondido, que pueda detenerlo? ¿Y si, por azar, un niño atolondrado tropieza en su carrera y diera con él?”. “¿Quién ha sido?”. “¿Cómo fue?”. “¿Qué sabio ha dado con la tecla?”. Y, desde ese momento, el mundo se detuviera como un tren en la estación. ¡Cuántos inventos son así, que por casualidad saltaron a la palestra y desde entonces se conocieron y se atribuyeron al primero que los vio, al que pasaba más cerca.
jueves, 11 de octubre de 2012
Las ocho y media, oyendo a Kraus en el equipo.
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