Litesofía –entre literatura y filosofía-, 16 enero 2014, jueves, San Fulgencio
Fragmentos
Razón
La razón debe ser nuestra guía. Si hay desacuerdo entre la razón y los sentimientos, no dudemos en hacer lo que nos dicte la primera.
La razón marca caminos; sea ella nuestra mejor consejera. Por ella el hombre se diferencia de los demás animales.
Contra avaricia, lujuria, ira, soberbia y demás pecados capitales, debe imponerse la razón, ayudada por la voluntad. Aunque vencer sea difícil, heroico
muchas veces, en el triunfo está la felicidad.
Día otoñal habemus. Mas lo de menos es que sea fresco o que fuera caluroso. Lo importante es que es un día irrepetible. Un día que pasará a la historia como una estrella fugaz.
¿No causa pavor pensarlo? Un día que se perderá para siempre en el camino, en el polvo de los espacios. Un día, con vida de un día, que nos ha correspondido a nosotros, solo a nosotros, a los que somos aquí y ahora.
Saludémoslo con alegría, hagámosle grata su vida corta para que tenga el mejor recuerdo. Un día, tan importante para él sus veinticuatro horas, y que dependa de nosotros su felicidad.
¿Hemos pensado que nosotros, todos, cada uno, somos también, como los días, únicos e irrepetibles en el tiempo?
Francisco Tomás Ortuño, Murcia