lunes, 10 de junio de 2013

Trivial.

 Litesofía –entre literatura y filosofía-, 10 Junio 2.013
            TRIVIAL
            Leer mucho es bueno. Un juego como el Trivial, con cientos de preguntas, es ideal. "¿Cuál es la capital de Liberia?". No sólo se aprende que es Monrovia, sino que puedes ir al atlas y ver dónde queda en el concierto de naciones. "¿Cuál es la mayor frontera entre dos naciones?". La respuesta es Canadá con los Estados Unidos. Se puede aprender mucho con un juego así. Si se dominaran los cientos o miles de preguntas que contiene, ya se podría hablar con autoridad en cualquier ambiente, por selecto que fuera. Nada viste más que la cultura. De los ricos sin ella se reirán; ante los pobres con ella se descubrirán.
            Qué satisfacción cuando leyendo de una fecha se recuerda qué rey mandaba en España o qué pintor triunfaba entonces. Fijar fechas importantes, nombres de capitales, ríos, batallas que hicieron cambiar el rumbo de la historia, caudillos históricos, músicos insignes, obras maestras de la literatura. Hay tanto por aprender ... Y es mucho lo que está en juego. ¿Qué ocurre si  se habla del lago Victoria y dices que está en América? Que bajas enteros ante una concurrencia. ¿Y si hablando de la diabetes aclaras que el páncreas es una glándula que produce insulina para regular el nivel de azúcar en la sangre? Que los presentes te admirarán en silencio. Creo que está claro lo que quiero decir: Trivial, sobresaliente.

Francisco Tomás Ortuño, Murcia