Litesofía –entre literatura y filosofía-, 19 marzo 2014
Murcia, las ocho, aquí, donde sabes, en mi galería. El tiempo fenomenal para las fiestas valencianas.
-Y para el campo.
-Como es festivo, por San José, mucha gente prepara viaje.
-Con no trabajar ya se hace fiesta.
-No seas tan extremista, Casiano, cada persona tiene un deseo, un gusto por algo, y su ilusión es alcanzarlo. En las fiestas, quizás, puede vivir ese capricho, aunque sea por poco tiempo. No trabajar no lo es todo.
-Pero es el medio de Lograrlo.
-Solo el medio, porque si se queda uno acostado, pobre fin el suyo. Querrá la fiesta para disfrutar de algo que anhela y no lo tiene si trabaja.
-La fiesta del jubilado no es no hacer nada; más bien ocuparse en algo que quiso siempre y no podía tener. Ahora dispone de tiempo para ocuparse en esa afición.
-Todos tenemos dos clases de trabajo: uno remunerado y otro sin remunerar. El primero se ocupa como profesión; el segundo como afición. El trabajo laboral, remunerado, puede ser de tu agrado, pero lo más fácil es que sea una carga. Es el castigo que puso Dios a Adán en el Paraíso por incumplir su mandato: “Comerás con el sudor de tu frente”. No le dijo: “Gozarás para ganar tu alimento y el de tu familia”.
-El fútbol es un juego para los futbolistas.
-Hasta jugar al fútbol es un trabajo para los futbolistas, Andrés, aunque sea un pasatiempo para los que van al campo a ver un partido. En los árbitros se ve mejor: es un trabajo laboral salir al campo a pitar un partido cuando nunca va a pitar a gusto de todos. Algunos se la juegan, como el domingo pasado que saltaron al campo unos gamberros y lo persiguieron hasta alcanzarlo y le pegaron de forma que tuvieron que llevarlo al hospital.
-Un profesor trabaja en el aula con los alumnos, pero descansa en casa o va de fiesta si el descanso es prolongado.
-O va a Valencia a ver las fallas que han plantado.
-Los artistas que hacen los ninots trabajan haciendo sus figuras y descansan luego viéndolas como los demás turistas.
-¿Serán los mismos los que piensan en la crítica que los que las fabrican?
-Son dos clases de trabajos, Andrés: unos piensan y otros manos a la obra. El ideólogo trabaja con la cabeza y el obrero con las manos. Los dos se necesitan, que el uno sin el otro no culminaría la falla.
-Yo pensaría en Mas, Presidente de Cataluña, empujando a la Región para separarla del resto de España, y a Rajoy empujando para impedirlo. Pero no sabría hacer las figuras ni convertir la idea en una falla.
-En la escuela, cada niño podía pensar en una falla. Sería interesante saber las ideas que daban los niños. Igual mejores que las que tienen las cabezas pensantes de los adultos.
-Cuántos padres desconocen a sus hijos: Creen que van para Ministros y se quedan en ordenanzas; y otros que esperan poco, llegan a Jefes de Estado.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia