Litesofía –entre literatura y filosofía-, 3 mayo 2014, sábado, la Santa Cruz.
-Murcia, sábado, en mi camarín, las nueve de la mañana, una mañana radiante con golondrinas sobrevolando la torre.
-¿Podrán decir lo mismo los ucranianos del este?, ¿los de esas casas sepultadas por aludes en Afganistán?, ¿los que quieren saltar la verja por Ceuta y Melilla?, ¿los…
-No sigas, Feliciano, que hay muchos así.
-¡Qué pena, Eusebio, tan hermoso que amanece el día.
-Quizás que estribe la diferencia en que no seamos libres como las golondrinas, Feliciano. Ya dijo Cervantes en el Quijote, Capítulo LVIII de la Segunda parte, que “la libertad es uno de los más preciados dones que a los hombres dieron los cielos”. De la falta de libertad se derivan muchos males, que, a veces, viene disfrazada y no se la conoce.
-En muchos trabajos que se realizan, por incapacidad o gusto, sufre el individuo y no rinde como debiera. Algo así como las mulas que andan a fuerza de palos, que no caminan lo suficiente; lo contrario que aquellas que, sueltas, van alegres porque quieren llegar al pesebre.
-Hay oficios peligrosos, Feliciano; que no todo es la vocación. Puedes querer lo que haces, sentir pasión por tu profesión, y esperar todos los días que te estalle en las manos como si fuera una bomba.
-¿A qué profesión te refieres, Emiliano?
-Nadie parece reparar en ella, pero los que viven de la información y buscan la noticia para los demás en los diarios, sufren acoso y peligro de muerte.
-¿Tan peligroso es informar, Emiliano?
-Muy peligroso, que a muchos no interesa que la verdad se sepa y se difunda. De ahí que su vida corra peligro.
-Yo pensaba que la función del periodista no pasaba de contar lo que viera para que otros no tuvieran que molestarse. Por ejemplo: “El volcán Etna ha entrado en erupción y la población siciliana ha tenido que emigrar”; “El Banco Micenas fue asaltado por unos ladrones, llevándose cien millones de euros”; “El torero Miguelín, cogido ayer en la Maestranza, se recupera de las heridas”; “Se han alcanzado los cinco millones de euros en la Colecta para enfermos de sida”; “Deciden en el Parlamento por unanimidad, apoyar las propuestas, vinieran de donde vinieran, en pro de la paz y el bienestar de los españoles”…
-No sigas, que lo tuyo son utopías. Hoy hay pocas profesiones tan peligrosas como la del informador. Es un blanco fácil para los gobiernos que buscan perpetuarse en la poltrona.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia