jueves, 14 de marzo de 2013

Cuidado.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 14 marzo 2.013


CUIDADO

Baltasara -nombre ficticio- habla demasiado, y sus palabras pueden
hacer daño. Hablar más de lo debido es necedad y a veces imprudencia.
Baltasara dijo cosas que rayaban en la murmuración o en la calumnia:
que si esta chica pasaba las horas en la discoteca, que si fulano se
divorció dos veces... Hay que llevar cuidado de soltar el grifo sin
ton ni son, sin pensar lo que se dice.


La murmuración siempre es odiosa. La calumnia es peor todavía.
Murmurar es decir a los demás defectos de nuestros semejantes;
calumniar es decir falsedades de otros que lo perjudican.
Baltasara debiera callar lo que reparte al viento. La postura
cristiana ante la maledicencia es decir: "¡No sigas, por favor, que
estamos murmurando!”.


"Me lo han contado". “¿No sabes que…?”. “¿Te has enterado?”. ¡Cuánto
daño y cuánta irresponsabilidad en ciertos comentarios de corrillos!
Ser cristiano, amiga Baltasara, es sentir con amor, buscar hacer el
bien sin que nadie se entere. O, en el peor de los casos, callar.