viernes, 23 de mayo de 2014

Sentimientos que brotan del alma.

Litesofía –entre filosofía y literatura-, 23 mayo 2014, viernes, San Eusebio

A mi hijo Miguel Tomás Pastor, del Atlético de Madrid

Murcia, viernes, las ocho, en mi retiro o camarín.
Haciendo mi gimnasia podal esta mañana, no sabría decir por qué, mi cabeza jugaba de nuevo con unos versos. ¿Es que actuará de manera cíclica como las estaciones? Tras una larga sequía métrica, vuelvo a buscar rimas y metros como antes.

Escribo mi parto, que los hijos no son para dejarlos abandnados en el camino y que las aves rapaces se los coman.
Dice así:

A mi mujer, en puertas de celebrar nuestras Bodas de Oro:

Para medir distancias,
Existe el metro;
Para medir el frío,
Está el termómetro.

En cambio, si deseo
Saber, querida,
Lo mucho que te quiero,
No hay medida.

-No me parece mal, que lo mismo harían en su momento Campoamor, Bécquer o Núñez de Arce.

-O yo mismo. Recuerdo que me acostaba con un papel y un boli en la mesita por si tenía que anotar alguna parida que surgiera a medianoche. Que el poeta es como una parturienta que, de pronto, cuando no lo espera, nace el hijo de sus entrañas. Así me ocurrió con otros poemillas:

-¡Qué grato pasatiempo
Me brinda la poesía:
Mis pensamientos
Del mar de mi cerebro,
Afloran cada día
Y yo los pesco.

-Aparte esa fiebre por contar sentimientos que brotan del alma, ¿qué tienes nuevo para contar?

-Hoy, Quirino, la palma se la lleva el fútbol. Mañana es la final de la “Champion League”, en Portugal, entre dos equipos españoles, y no quieras saber la pasión que eso despierta aquí.

-¿Qué equipos son, Venancio?

-Los dos grandes de la capital de España: El Real Madrid contra el Atlético, los merengues y los rojiblancos. “¿Qué habrá después?”, se preguntan los políticos.

-¿No hay elecciones al Parlamento Europeo?

-Pero la gente pasa de las elecciones. Donde esté el fútbol… He oído decir que pocos saben quién es el Presidente de la Comunidad europea ni si sirve para algo. En cambio, ¿quién no sabe que Diego Costa está siendo tratado en Suiza con placenta de caballo?

-¿Será de yegua, Venancio.

-¿Y qué más da que sea de yegua o de caballo? ¿Quién no conoce las alineaciones y suplentes del equipo que juega el sábado en Lisboa?

-¿Irán muchos españoles al país vecino a ver el encuentro?

-Miles de coches, Quirino, circulan ya por las carreteras. Por una entrada se paga en la reventa hasta tres mil euros. Por una habitación de mala muerte, lo que te pidan.
-¡Qué locura, Venancio! ¿Es que se han vuelto locos de repente los españoles? ¿Cómo se explica que haya crisis para comer y un paro fenomenal y que oigas que más de treinta mil españoles se van a desplazar a ver el partido?
-España es así, Quirico; somos diferentes. Cervantes nos dejó en el Quijote el mejor retrato. No se ha podido hacer otro mejor: Un loco, simpático, de imaginación desbordante, que ve gigantes en unos molinos de viento y sueña con la princesa Dulcinea del Toboso siendo una labradora común de la Mancha.

                    Francisco Tomás Ortuño,
                    Doctor por la Universidad de Murcia