Litesofía –entre literatura y filosofía-, 5 diciembre 2.013, jueves
Ilusiones
Hay que tener ilusión por un futuro próximo: una carrera, un proyecto. Cuando se logra aquello por lo que hemos luchado con tesón, debemos poner nuevas metas por las que vivir ilusionados. Vivir sin aspiraciones es un vivir triste, sin sentido.
“Los jubilados no tienen porvenir: Han llegado, y a esperar”, se oye.
-¿Han llegado a dónde? ¿A esperar qué? Pues no: se ha terminado una labor y se debe empezar otra. La sociedad bien montada, estudiaría muy mucho el empleo de los que llaman mayores.
Creo que lo necesitan tanto o más que los propios jóvenes. Nunca debe ser uno considerado viejo para empezar un trabajo, si tiene ilusión de verlo terminado. Y esa debe ser la estructura para una sociedad justa con estas personas .
Francisco Tomás Ortuño, Murcia