martes, 11 de junio de 2013

Insensatez.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 11 Junio 2.013, San Bernabé
            INSENSATEZ
            No es cobardía callar: es sabiduría. Las personas, a veces, se mueven por pasiones descontroladas. El sabio reacciona con prudencia y espera que pase el temporal. Después, el mismo ofensor vendrá a disculparse. Quien no se controla y avasalla a la persona de turno, con palabras o hechos, antes o después sufre las consecuencias de su insensatez. Prudencia en el trato y discreta intimidad; si llega el momento, sonreír y perder de nuestro derecho. En ese perder está precisamente el triunfo.
            Hay una actitud cristiana que ennoblece al hombre: perdonar. "Pon la otra mejilla", "Setenta veces siete", que es tanto como decir siempre. La doctrina cristiana es la más sabia que puede haber: “Perdona, saldrás ganando”. Ante un ofensor incontrolado, piensa que no es dueño de sí, que actúa como loco de atar -enfermo- movido por los celos, por la envidia, por la soberbia. No le hagas más daño, ya tiene bastante con su agitación. Cálmale si puedes con dulzura, o aléjate. Pasada su enajenación, te buscará reconocido.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia