Litesofia –entre literatura y filosofía-, 15 febrero 2014, sábado, S. Faustino
Sorpresas -fragmento-
Cada día es una hoja en blanco que tenemos que vivir. Hay que pasarlo para conocerlo. Pensamos que no va a traer nada nuevo, desconocido, pero nunca sabremos lo que tiene reservado en algún rincón, en un segundo determinado, hasta que no lo pasemos, hasta que no lo veamos con perspectiva de pasado.
Puede haber noticias agradables inesperadas, como eventos desagradables impensados: La vida es complicada en su aparente simplicidad, y cada acontecimiento tiene relación con hechos para nosotros desconocidos. Luego ocurren cosas que no nos explicamos, y, sin embargo, vemos a posteriori que por una serie lógica de imbricaciones de todo tipo, no han podido ser de otro modo.
Es curioso, y hasta agradable, pensar que la vida nos reserva sorpresas; que vivimos pendientes de sucesos insospechados; que esperamos algo nuevo cada día, que vivimos esperando siempre una sorpresa. Aceptar como inevitable, tanto lo bueno como lo malo, no es mala filosofía. Es hasta divertido y consolador.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia