Litesofía –entre literatura y
filosofía-, 10 noviembre 12
Fragmento
Murcia, en mi galería. El sol no ha salido hasta ahora, ni creo que vaya a salir. El tiempo está cerrado y dijo Mónica ayer que el fin de semana sería lluvioso por el Sureste peninsular. Y hasta nombró a Murcia, ¡milagro!, que, por lo general, se la salta como si no existiera: “Lloverá por Almería, por Valencia y por el resto de la costa mediterránea”. Le falta decir por Murcia.
En una ocasión, mandé una nota al periódico: “¿Acaso no ven que Murcia está ahí, muy cerca de Alicante, con un mar en su interior y pueblos tan famosos por sus vinos como Jumilla, por sus muebles como Yecla o tan conocidos como Lorca?”. Pues publicaron mi nota pero luego, en Madrid, ni caso. Seguían suprimiendo a la bella región murciana en sus pronósticos. Lo cual no deja de ser indignante.
-Tienes razón, que Murcia no es como Cataluña, que quiera ser independiente del resto del país. Se quedó sin Albacete y no dijo ni mu. “Será mejor así”, pensó. Cartagena se enfada a veces, y ella no se ofende.
-Es así, y no se merece que la traten de ese modo. Por eso, cuando Mónica o Alejandra se la saltan, correría a decirles que la nombren, por favor, que ella es también como el resto de las regiones.