Litesofía –entre literatura y filosofía-, 3 febrero 2014-02-03
Coches
Sin coche es difícil hoy concebir nuestro vivir. No sólo es necesario sino imprescindible. Cuesta imaginar la vida moderna sin los coches. Nuestros padres, hace solo cincuenta años, vivían en el campo, amasaban pan en sus hornos y utilizaban carros, tirados por mulas, en sus desplazamientos. Hoy han desaparecido los carros, las caballerías y los hornos de cocer el pan.
Los jóvenes quizás piensen que esos tiempos son leyenda; pero lo cierto es que existieron. El coche es hoy representativo de una época, como lo fue el carro de la anterior, como quizás lo sea el avión en el futuro.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia