viernes, 16 de mayo de 2014

Venganza.

Litesofía –entre filosofía y literatura-, 16 mayo 2014, viernes, San Honorato
Fragmento
-¿Qué más vas a contarnos hoy?
-Que hace calor, pero un calor de julio o agosto, que no es normal para la fecha.
-Siempre se repite la canción: cuando el tiempo cambia, da que hablar.
-Se dislocan las cabezas; ¿será por eso que hubo una muerte por León un tanto extraña? Dicen que una diputada iba a un mitin de su partido cruzando un puente cuando le dispararon cuatro tiros a bocajarro.
-¿Cómo? ¿Y quién fue el criminal?
-Para mí mejor el loco, que uno en su sano juicio  no comete ese crimen.
-¿Pero lo han cogido?
-¿Tú qué crees? No se puede matar a tiros impunemente. Antes de diez minutos lo habían atrapado, que en este caso eran dos mujeres.
-¿Dos mujeres?
-Una madre y su hija.
-¿Las dos perdieron la cabeza?
-Con estos cambios temporales, hay muchas cabezas perturbadas. Dicen que se la guardaban tiempo ha. La víctima ocupó o arrebató en su día el puesto de trabajo a la que ha disparado el arma.
-O sea, que fue por venganza.
-Eso parece: madre e hija lo fueron preparando hasta que lo ejecutaron.
-No sé entonces la teoría del cambio de tiempo dónde queda. Si fue por revanchismo, largo tiempo pensado, ¿qué tenía que ver  que hiciera un calor más propio del verano?
-Ay, Fermín, no te metas en honduras. Que ha ocurrido es evidente; los motivos son difíciles de conocer. Hay un hecho cierto: tuvo su origenel mal en la mente por alguna razón real o imaginaria; la idea se fue desarrollando, y estalló un día. Así pasan los males de este mundo: que ocurren no cabe duda; luego el juez lo interpreta y acierta o no acierta con la causa. Lo malo es que su veredicto es inapelable, y cuántas veces se equivoca; cree que fue por unos motivos y fue por otros. El verdadero juicio está después.

                                                                                   Francisco Tomás Ortuño, Murcia