domingo, 28 de abril de 2013

Diccionario.


DICCIONARIO
            En esta habitación se está bien, con fresco natural, que es el mejor que se ha inventado. A mi derecha el diccionario, mudo, esperando siempre que le consulte algo. Qué maravilla poseer un compendio del saber tan al alcance de la mano. Lo que quieras conocer te lo ofrece amablemente, sin resistencia, sin cobrarte nada, hasta diría que agradecido.
Un diccionario tan completo como este, en diez gruesos tomos, es el mejor profesor particular que existe. ¿A quién se le ocurriría primero recoger  las palabras en un libro por orden alfabético? Fue genial su idea. Quizás esta persona, como en otros casos, dejó su invento y se perdió por el foro sin dejar rastro. No me digas que no tuvo importancia.
¿Te imaginas encontrar en los diez tomos de más de mil páginas cada uno, la vida de Cervantes si no estuvieran por orden alfabético? Ahí es nada. Y de esta forma, en pocos segundos, topas con ella: Segundo tomo, página 880, primera columna, abajo: "Príncipe de los ingenios españoles, inmortal autor del Quijote, insigne crítico, poeta y novelista, que como nadie manejó el habla castellana..." ¿Nos damos cuenta de lo que ofrece un buen diccionario enciclopédico?". "Inventario del saber humano", reza en sus páginas primeras. Si yo tuviera que elegir entre todos los libros que me ofrecieran, no me lo pensaba mucho. En ningún otro hallaría tanta materia, tanto saber como en este, fiel amigo, prudente, humilde. Abro al azar por la página 685, hay una tortuga dibujada: "Carey, tortuga de mar, de la familia de los quelónidos..." ¿Quién puede dar más tan generosamente? ¡Qué paciencia la suya!: días, meses, años, aguardando en silencio tu consulta. Cuando te sirve, feliz, imperceptiblemente, te da las gracias.