269 CALIGULO
-Hola, Policarpo, cuánto tiempo sin verte.
-Es cierto, Calígulo, lo menos un año.
-Día arriba, día abajo.
-Mejor arriba, desde las fiestas del pueblo.
-Parece que cojeas.
-Vengo del médico.
-Qué casualidad, allí voy yo.
-¿Qué te ocurre, Calígulo?
-¿Y a ti?
-Te he preguntado yo primero.
-Me duele la columna, abajo; por las vértebras lumbares: voy a ver si don Eladio me aliviara...
-Parece un trabalenguas lo tuyo.
-¿Cómo un trabalenguas?
-Luego me lo cuentas...; que tengas suerte, Cali.