sábado, 21 de junio de 2014

Dias pasados.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 21 junio 2014, Verano, San Eliseo
Fragmentos de días pasados
¡Vaya mañana de Reyes!, Eulogio. Que si el Palacio Real, que si la Zarzuela, que si Letizia, que si Felipe, que si Sofía… Discurso del Presidente del Congreso, discurso de Felipe VI, Rey de España desde hoy, aplausos, desfiles militares… Desde las nueve y media sin parar.
 
 -Sofía y Leonor, las hijas de don Felipe, siguieron la ceremonia al lado de sus padres, como si fueran mayores. Parecían las Meninas de Velázquez.
 
 -O sea, que la proclamación del nuevo Rey fue un éxito.
 
 -La Reina saliente, doña Sofía, entre tantos Presidentes, Diputados y Senadores, era la mujer más feliz del mundo.
A su lado estaba una de sus hijas. Yo la llamo “La llorona” desde que la vi llorar en los Juegos Olímpicos de Barcelona, y su hermano, el Príncipe Felipe entonces, llevaba la Bandera. 
-Si vas a llorar no vayas -le dijo su padre-. Y ella le contestó:
-No lo puedo remediar, papi; haré lo que pueda, pero no respondo.
 
La familia estaba incompleta: faltaban nietos, faltaban yernos, hasta faltaba una hija y el mismo Rey don Juan Carlos.
Dijo que por no restar protagonismo a su hijo, pero yo creo que fue por no llorar él también, que con la edad las emociones están a flor de piel.
-No me extraña, con tantos recuerdos y tantos aplausos, a cualquiera…. No por ser de la realeza se tienen menos sentimientos.

-No me vengas con máximas, Saturio. 
-Los humanos, al fin, todos somos iguales: con los hijos vienen alegrías y penas, y con los años, achaques.

Francisco Tomás Ortuño