miércoles, 20 de marzo de 2013

Gustos.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 20 marzo 2.013
GUSTOS
Las personas se definen con el tiempo: cada cual llega a ser el que
debe ser. Por un golpe de suerte, puede subir arriba, o bajar, y
mantenerte allí en equilibrio inestable. Pero si la ocupación no es
"horma de su zapato", pronto le abandonará, o él a ella. Es como un
juego de densidades: unos cuerpos suben y otros bajan irremisiblemente
al lugar que les corresponde.
Aparte este peso específico de las personas, están los gustos
personales. Uno puede ejercer de médico, pero si lo suyo es cultivar
plantas, no se encontrará de verdad conforme, satisfecho, hasta dejar
la medicina y coger lo verdaderamente suyo.
No se puede ser feliz si no se encaja, personal y socialmente, en lo
que se hace. La naturaleza es sabia siempre y hasta en estos
menesteres ocupacionales se mete.