miércoles, 26 de marzo de 2014

Suárez.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 26 marzo 2014

Fragmento

La familia estará agotada y sorprendida de tantas atenciones que para sí hubiera querido el muerto en vida.

Su hijo pensará: “¿Por qué cuando debía gozar de atenciones, agasajos y cumplidos, sufrió tantos desprecios?”. Solo yo sé las noches que pasaba en vela luchando en solitario, queriendo aunar voluntades de partidos encontrados. “¡Que es por España, por nuestros hijos y nuestros nietos!”, repetía. Y le colgaban el teléfono.

¡Cuánto sufrió el pobre viendo indiferencias y desprecios! ¡Y ahora tantas muestras de simpatía y cariño! ¡Cuánta hipocresía, Dios mío!

Mi padre perdió la cabeza y fue lo mejor que le pudo suceder. Un día recibió la visita de Su Majestas el Rey, y cuando le dijimos que su amigo don Juan Carlos  había ido a verlo, contestó: “¿Quién es ese Señor?”.
Como cúmulo de males, el 23 F, en el Congreso de los Diputados, hubo un intento de derribo, un Golpe de Estado: “¡Al suelo todo el mundo!”. Pero él no se moviò ni un centímetro. Vio con pena que su labor de Presidente en la nueva Democracia tenía pocos seguidores, que hacía aguas por todos lados, que trabajaba en solitario. A la vista de lo cual tuvo que tirar la toalla: “¡Por el bien de España y de los españoles, dejo mi cargo!”, dijo.

Pocos le animaron a seguir. “¿Quién va a sucederle?” dijo alguien. “¡Qué más da? Uno cualquiera, tú mismo, Leopoldo”. ¡Qué poco se apreciaba su labor! Y mi padre, con lo que había bregado y soñado, se retiró llorando.

-¿Has recobrado la memoria que habías perdido? Sí, papá, esta gente hoy celebra tu muerte.
-¿Mi muerte? ¿Y qué les hice yo para que celebren que los dejé? Sí, ahora recuerdo, eran amigos míos cuando murió Franco y dijimos de instaurar la Democracia en España. ¡Cuánto tuvimos que batallar con los que no querían!

Nuestra intención era que gobernara el pueblo, que eso quería decir Democracia, lo contrario de la dictadura franquista. Sabíamos que costaría Dios y ayuda, pero emprendimos la faena. Reuniones a todas horas y a escondidas. “Nos saldrán enemigos por todas partes, pero venceremos”, decíamos…


Francisco Tomás Ortuño