Litesofía –entre lite y filo-, 17 diciembre 12
Fragmentos
PACIENCIA
¿Maestro con título? Sí, pero, sobre todo, con paciencia y amor. ¿Qué buscamos con este niño? Que sepa leer. Pues paciencia y amor. "Mamá". "Repite". “Mamá”. "Ahora yo: Mamá". "Dí conmigo": “Mamá”. "Yo primero: mamá". "Ahora te toca a ti". "Vamos a leer. Yo primero y tú después, como si fueras el eco: Mi pelota”, “mi pelota". “Mi pelota bota”. “Aquí dice que mi pelota bota”. Ríen los dos. "Vamos a dejarlo; mañana más".
SUBMARINOS
La atmósfera es un mar de aire. Nosotros vivimos en el fondo. Y construimos casas pegadas a las rocas. No podemos salir de ahí, a construir fuera; sólo en lo más profundo. Miramos hacia arriba. ¿Qué habrá más allá? Ay, vanidades humanas: somos como peces que quisieran saber qué hay fuera del mar. En el intento perecerían.
COLEGIOS
El niño necesita de Colegios grandes, casi ciudades ad hoc, donde se muestren actividades de todo tipo: música, lengua moderna, dibujo, electricidad, carpintería, mecánica... una gama de trabajos y saberes donde esté representado el mundo del adulto. Enseñanza completa.
En la enseñanza media, los alumnos dejarían ese amplio campo de actividades para profundizar en saberes más concretos: ciencias, letras, agricultura, sanidad...
En la enseñanza superior, el objetivo sería dominar un tema a la perfección: historia, medicina, derecho, dibujo, botánica…
Creo que la enseñanza debe ser amplísima en su base para ir reduciéndose conforme se avanza en edad. Primero, de todo pero elemental; después, menos pero con más intensidad. El niño debe tener la oportunidad de conocer mucho; él mismo se encargará de apartar lo que no sea suyo.
La enseñanza debe ser como un cono, como una pirámide: base amplia y cúspide reducida.