Litesofía –entre literatura y filosofía-, 12 Enero 2.014, Domingo
Petos sin camisa
-Murcia, las nueve, aquí de nuevo; el cielo quiere llover.
-Lo dijo ayer el sustituto de Brasero.
-¿Y dónde está Brasero?
-Estará constipado o de vacaciones.
-Las vacaciones acabaron, Julián; debe de ser que ha cogido la baja por enfermedad; hay epidemia de gripe en varias regiones de España.
-¿Y no se libran “los del tiempo”?
-¿Qué tendrá que ver la velocidad con el tocino, Julián? Una cosa es decir si va a llover mañana y otra coger un constipado.
-Sí, pero sabiendo que va a hacer frío o que va a llover, podía quedarse en casa.
-Que no, hombre… Si coge el virus, a guardar cama y que se vaya pronto, ya sea Brasero, Urdangarín, el Rey o Méndez el sindicalista. Todos pueden sufrir el ataque del invisible.
-Claro, estos bichos juegan con ventaja, como no se ven, se cuelan por donde quieren. Yo si pudiera hacía un pacto con ellos.
-¿De qué pacto hablas?
-Como hoy, por lo visto, lo que se piensa puede hacerse, daría a estos virus lo que pidieran si atacaban solo a los malos; si fueran aliados del arcángel San Miguel en su lucha contra el demonio: “¡Atacad esa fortaleza!”, y ellos, a una, que atacaran al individuo.
-¿Piensas en alguien en particular?
-Como has nombrado a Méndez, pensaba en don Cándido, que ya está bien de gastar en langostinos los dineros de Cursos que no se dan. “¡Ahí van cinco millones de euros para formar a los trabajadores!”. Y luego va y se los gasta en relojes y francachelas.
-Pero igual su compañero Toxo: “Diez millones para los obreros pobres de Andalucía”. Y el cara se los gasta en Cruceros por el Caribe con la señora.
-Pues anda que el yerno real pidiendo para Empresas fantasmas en nombre de su Majestad el Rey y luego gastando en amueblar sus chalés de Mallorca… A esos sí que debería atacar la gripe y no dejarlos salir de casa.
-Pero hasta no haber pagado el último langostino. Nada de cinco años de cárcel y a la calle Tú devuelves lo gastado que no era tuyo o te pudres en la trena.
-Japón, como sabes, es un país modélico, donde antes es el colectivo que el individuo. Así Tokio y otras grandes ciudades, son un modelo de limpieza, orden y seguridad. En Alemania fue lo mismo siempre. Se rehízo pronto de las dos grandes guerras, habiéndolas perdido, porque los ciudadanos tenían conciencia de Patria y trabajaban horas sin cobrar por levantar el país. Pero en España, si no te ven te acuestas, antes que trabajar por otro.
-Y si puedes, a gastar lo que no es tuyo.
-Esto viene de largo, Julián. Ya en los tiempos de Cervantes y la Santa de Ávila, en el Siglo de Oro que llamamos, usaban los caballeros petos, cuellos y puños sin camisa por engañar, presumir y aparentar que se tenía lo que no se tenía.
-La novela picaresca es un retrato de la sociedad que había.
-Y eso de que el sol no se ponía en los dominios de Felipe II, ¿no sería otra fanfarronada?
-Hombre, no desbarres, cada cosa en su sitio. No vas a dudar que el descubrimiento de América fue una gesta española.
-¿No era genovés su descubridor?
-Es broma, Julián: España es así y debemos estar orgullosos de ser españoles. Es el carácter que recibimos cuando Dios nos hizo.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia