Litesofía –entre literatura y filosofía-, 6 maryo 2.013
HOGAR
¡Qué feliz estaba la novia! Como una paloma blanca, iba y venía entre los invitados. ¡Qué alegría en sus ojos! Yo pensé para mí: "¿Piensa en lo que significa este momento de su vida?”. Va a formar un hogar; y ahora depende de ella, en gran medida, que ese hogar se realice, fructifique y sea un éxito.
Era, o la vi, como a la artista que prepara materiales para pintar un cuadro: lo serio empezaba entonces. No era un final la boda, sino un comienzo. Era ahora cuando la mano de la mujer comenzaría a mover pinceles y colores. Si trabajaba con arte y con tesón, podría crear una obra maestra; si, por el contrario, pensaba que la boda era el fin de su matrimonio, su obra sería un fracaso".
¿Piensa la novia en el altar en la etapa que empieza con su boda? ¿Piensa en el compromiso que adquiere? ¿Piensa que tras los oropeles del convite se abre la verdadera etapa de educar a unos hijos que van a llegar?
Francisco Tomás Ortuño, Murcia