Litesofía –entre literatura y filosofía-, 18 febrero 2014, martes
ADOLESCENTES
Difícil trance para los niños y niñas es su adolescencia, su pubertad: Sueños, fabulaciones, tristezas, complejos… Mundo revuelto, confuso, complicado, el suyo. Es cuando más necesitan a sus padres.
Los padres que logran ser confidentes de sus hijos o de sus hijas, en los que encuentran sinceridad, son el mejor bálsamo o solución a sus problemas.
Los adolescentes necesitan de un amigo, de un compañero leal, de un consejero. Necesitan comprensión a sus tristezas, a sus amores, a sus preguntas.
El padre o la madre que grita al hijo adolescente, no puede ser amigo suyo, ni, menos su confidente. No lo ha comprendido. Este niño y esta niña cruzan un momento difícil de su vida que y necesita, que suplica ayuda.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia