EQUILIBRIOS
Mi equilibrio orgánico me produce paz, alegría, lucidez. Mi equilibrio orgánico es la fuente de mi bienestar, de mi buen juicio, de mi voluntad; el motor de mis acciones, el que rige mi moral. Mi equilibrio orgánico lo es todo en mi. De él dimana cuanto hago, cuanto pienso y cuanto digo.
Lo triste es que no está en nosotros guardar ese equilibrio. Somos juguetes de la naturaleza. Obramos, a veces, en contra de nuestros deseos. Nos convertimos en lobo cuando sale la luna. La luna es un símbolo: un cambio de tiempo, un accidente temporal…
¿Merecemos premio o castigo por nuestros actos? Al santo poco le costó serlo; hubiera sido más bien un héroe no siéndolo. El sabio nació para sabio, y la razón fluye de su persona como el agua del arroyo.