Litesofía –entre literatura y filosofía-, 30 Enero 2.013, Miércoles, Sta. Martina
Fragmentos
VARIANTES
"Juan escribe", suele decirse. Pero, ¿qué escribe Juan? Porque escribir es, hasta cierto punto, sencillo: basta con abrir un libro y copiar un texto. Escribir admite muchas variantes. Y las personas que escriben, según esas variantes, reciben nombres distintos: poeta, novelista, dramaturgo, cuentista, cronista, ensayista...
Yo no concedo la misma importancia a los que escriben. Copiar de un libro no es igual que inventar una historia, pongo por caso, como Cervantes con su Quijote. Así que decir que “Juan escribe” es ambiguo para mí, poco explícito, hasta equívoco.
Si me dicen: "Juan ha escrito un libro de arqueología", ya me perfilan mejor la figura de Juan. Si me dicen: "Juan ha escrito un libro de filosofía", lo mismo. Mas, para conocer de verdad a Juan como escritor, para conocer la talla de Juan como escritor, tengo que conocer lo que ha escrito.
En lo que escribe se retrata Juan como escritor mejor que con sus títulos. El corresponsal de prensa puede ser un magnífico escritor o no pasar de escribidor de casos que ocurren a su lado; un historiador puede ser un eximio escritor o quedarse en simple relator de sucesos que ha leído.
El escritor, en suma, es el que dice cosas inéditas y las dice bien. No sé si me explico. El novelista, el poeta, el ensayista, el filósofo, el médico que cuenta experiencias profesionales; el viajero que narra sus viajes y describe las costumbres de los pueblos y de las gentes que visita... pueden ser magníficos escritores o quedarse en simples escribidores.
Sin duda, todos los que escriben no son igualmente escritores para mí.