domingo, 24 de febrero de 2013

Músicas.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 24 febrero 2.013, Domingo
A mi hijo, Francisco-Amós TOMÁS PASTOR
            Fragmento
MUSICAS
            Escucho música clásica: “Danza eslava número uno en Re mayor”. A los jóvenes les agrada más otro tipo de música. Prefieren canciones de ritmo trepidante. El niño se educa musicalmente oyendo música. La casa alegre que es la escuela, no debe estar ayuna de música. Los niños deberían entrar con música al Colegio, salir escuchando música y hasta trabajar con ella.
            Si queremos que el niño ame la música clásica, que la goce y la prefiera, nada mejor que dársela a oír, y, poco a poco, como un aire perfumado, se irá adentrando en su espíritu. Si a esto añadimos nombres de compositores, los niños conocerán luego obras que escuchen ocasionalmente.
            Es una triste realidad que, hasta hace bien poco, no se estudiaba la Música. Ni se enseñaba en la Escuela ni se aprendía en el Instituto. Los niños y menos niños apenas sabían quién es Beethoven, Schumann o Verdi, ni distinguían una sonata de una zarzuela.
La música debe promocionarse y ocupar el puesto eminente, grandioso, que le corresponde. Que no se sepa quién es Falla o Bretón, dice poco de un sistema educativo. Que no guste Albéniz es síntoma de enfermedad educativa.