martes, 3 de diciembre de 2013

Querer es poder.

Para mis “Diálogos con Benedicto XVI”
Litesofía-entre literatura y filosofía-, 3 diciembre 2.013,

Murcia, las doce.
-Dice un refrán que “querer y poder, hermanos vienen a ser”, ¿tú qué piensas, Benedicto?
-Quiere decir que si uno se empeña en conseguir algo, lo consigue; que la voluntad puede mucho.
-Pues yo no estoy de acuerdo: quiero tantas cosas que no puedo conseguir…
-Deja quieto el refrán, Francisco, que no dejen los jóvenes la lucha por alcanzar sus sueños.
-Pero, entre nosotros, ¿puedo yo cambiar el rumbo de las estrellas?, ¿puedo alcanzar la luna?, ¿puedo detener el tiempo? Y, en cambio, cómo lo deseo…
-El refrán tiene otro sentido: Si quieres ir a Santiago y no desmayas en tu empeño, terminarás llegando. Y no es lo mismo Santiago de Compostela que compóntelas como puedas, Santiago. No se trata de querer algo a lo loco y que salga el sol por Antequera. Hay que querer algo racionalmente, con cordura. Si quieres ir a Roma, por ejemplo, a conocer de visu el Coliseo y la fontana de Trevi, no te vayas a Portugal o a Gran Bretaña, que irás equivocado. Para eso Dios nos dio una luz que se llama inteligencia.  ¿No ves lo que dijo el sabio: “Potuit, decuit, ergo fecit”, que quería decir en castellano: “Pudo, convino, luego lo hizo”. Haz tú lo mismo: ¿Quieres conseguir una meta?, ¿te conviene alcanzarla?, pon los medios adecuados y lánzate en pos de lo que sueñas. Te pondría el ejemplo de los buenos estudiantes que obtuvieron carreras brillantes. ¿Se las regalaron? No. ¿Las consiguieron sin esfuerzo? No. Supieron lo que querían y emprendieron el viaje hasta tocar la meta soñada. Y si, con todo, no consiguen lo que quieren, que no desesperen, Francisco. Dios querría que fuera así, que no les convenía que llegaran.
-Sabia filosofía, Benedicto. Yo la aplico conmigo hace tiempo. Comprendí que era lo más sensato, lo más prudente y razonable. ¿Quién sabe si por otro camino estaba la perdición? ¿Qué le pasó a aquel viajero que no pudo volar y luego se estrelló el avión y los viajeros perecieron?
-Debemos saber que lo que de verdad cuenta es la voluntad de quien todo lo sabe. Si la nuestra se adapta a la suya, eso que tenemos; si no se adapta, aceptemos el fracaso.
-Nos hemos desviado del principio. Decía el refrán que querer y poder, hermanos vienen a ser. Tú dijiste, Benedicto, que el que quiere una cosa y pone gran empeño, lo consigue. Yo, en cambio, dije que no siempre es posible conseguir lo que se quiere por mucho que se desee. Y me mantengo en lo que dije, que termina el refrán que querer y poder actúan a veces como hermanos y los hermanos no siempre se llevan bien: discuten y hasta se matan como los hijos de Adán. Todos de un vientre pero no de un temple., o sea que pueden no parecerse. Pero vamos a dejarlo, que nos desviamos del carril otra vez.
-¿Y si cortamos hasta mañana, Francisco? Por hoy va bien la cosa, que ya me estoy cansado.


Francisco Tomás Ortuño, Murcia