martes, 12 de noviembre de 2013

Arrebujados.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 12 Noviembre 2.013, San Renato Arrebujados
El uno de noviembre, día de Todos los Santos, como ahora, la gente iba con flores a los cementerios. Para nosotros, los niños, este día era pavoroso. Sentíamos miedo como si en cada habitación de nuestra casa fuéramos a encontrar a un desaparecido. Nos hacían creer que los muertos salían este día de sus tumbas.
Recuerdo con pena los años pasados esta noche arrebujados bajo las mantas, sin poder dormir, contando las horas para ver la luz del nuevo día. “¡Ya amanece!”, decíamos más sosegados. ¡Qué tranquilidad nos traía el alba mañanera, como si con ella se esfumaran los temidos espíritus!
Madrugábamos para ir a Misa –eran tres Misas seguidas las que había que oír-; nos gustaba asistir a estas Misas largas temprano, no tanto por aliviar a los muertos con ellas, según nos explicaban, cuanto por salir pronto de la tenebrosa casa.

                                                                                  Francisco Tomás Ortuño,  Murcia