miércoles, 16 de abril de 2014

Busilis. Acomodos. Duendes.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 16 abril 2014, Miércoles Santo
Fragmentos
BUSILIS
            "Busilis" procede de la frase latina "in diebus illis", que significa "en aquellos días". Alguien, no muy versado en latín, por cierto, topó con ella y, tras una pausa, exclamó: “Hasta “die” lo entiendo, pero lo del "busilis" no sé qué significa”. 
                                        
 ACOMODOS
            Mi amigo añora los tiempos de su juventud. Recuerda cuando iba a Campamentos del Frente de Juventudes y desfilaba con boina roja y camisa azul. ¡Cuántos recuerdos en su memoria!: Cara al sol, Prietas las filas, La mirada...

            En los oficios que se extinguen -toneleros, herraderos, talabarteros, alpargateros, etc.-, algunos, los menos, se transforman en otros más afines con los nuevos tiempos: vendedor de motos si antes reparaba bicicletas; zapatero si antes vendía alpargatas…

Esto mismo ha ocurrido a algunas personas que, ante un cambio político, han sabido acomodarse con habilidad a la nueva situación. No ha sido un vulgar cambio de chaqueta sino, mejor, un acrobático acoplamiento. Otros no, otros como mi amigo, quedaron anclados en sus recuerdos.
           
Adaptarse los mayores a situaciones nuevas no sólo es difícil sino heroico. Los niños viven bien lo nuevo -es lo suyo- y no comprenden otro modo de vivir. Pero los mayores, rechazan los nuevos ingenios por útiles que sean.

No es que los vean mal, no; es que su vida particular no digiere el cambio. Les  desborda. Hay personas que se hacen con la nueva situación sin deterioro aparente; pero los más, como mi amigo, se quedan en los recuerdos de sus años mozos.    
             
DUENDES
            Las personas llevamos con nosotros duendes que llamamos pecados capitales, y una razón que dicta lo que está bien. El mal quiere obrar yY ; la razón trata de impedirlo. Así de sencillo. No encuentro sentido a esas películas, que alimentan las pasiones, que las incita a desatarse. Es un contrasentido. Había que acabar con las situaciones creadoras de violencia.

                                                                                  Francisco Tomás Ortuño,  Murcia