lunes, 25 de febrero de 2013

Viernes.


Litesofía -entre "lite" y "filo"-, 25 febrero 2.013
VIERNES
            ¿Por qué gustan los viernes?, ¿por qué los lunes no agradan? Por el trabajo, sin duda. Los lunes tienen obra por delante; los viernes, descanso. Cuando hay un día festivo en medio de semana, ésta es más simpática. ¿Y por qué? Por lo mismo: la gente no trabaja a gusto. Hay que ver los lunes con ilusión, como se ven los viernes. Cuando convirtamos los lunes en días alegres, habremos cambiado la sociedad.
            -¿Y cómo realizar el milagro?
            -Haciendo amenos los trabajos.
            -¿Cómo?
            -Dando a cada cual el suyo.
            -¡Ah!
            -Cuando el hombre vaya al trabajo como va a una fiesta, cuando le sea tan grato que no lo cambie por nada del mundo, será otro, rendirá más, se sentirá infinitamente mejor.     
            El problema del trabajo está por revisar. Estarás conmigo en que así no debe seguir: unos trabajan y otros no; unos trabajan mucho y otros nada; unos en tareas duras y otros en faenas suaves. El reparto del trabajo es de lo más injusto que tenemos. Hay que revisar sus estructuras, hay que humanizar el trabajo, repartirlo mejor, racionalizarlo. Cuando el trabajo sea para todos liviano como pluma y grato como caricia, los lunes serán San Lunes, como hoy los viernes, y no antipáticos y aburridos por no decir odiosos.