Litesofía –entre literatura y filosofía-, 14 enero 2014, martes, San Félix
Ideas
La inspiración revolotea sobre nosotros; mejor, sobre el mundo cerebral, donde se mueven las ideas.
Escribir significa salir de caza para apresar ideas; mirar profundamente nuestro entorno, observar con pasión acciones cotidianas.
Las ideas surgen, cuando menos se espera, de entre los recovecos de la mente, por el ejercicio a que está sometido el espíritu.
A veces, escribiendo sobre un tema, se da con otro que buscábamos tiempo ha sin encontrarlo, y se ofrece generosamente.
El trabajo tiene su recompensa, y el premio del trabajo mental, qué duda cabe, es la inspiración.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia