martes, 28 de enero de 2014

El piano.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 28 enero 2014, martes, Sto.Tomás de Aquino
Fragmento
El piano
-Oigo un piano. Y si oigo un piano es señal evidente de que alguien lo toca.
-A no ser que se repita la historia de Maese Pérez el organista, de Gustavo Adolfo Bécquer.
-¿Te imaginas un piano tocando solo?
-¿Quién que fuera pianista no volvería a tocarlo, si pudiera, después de morir?
-¿No es una prueba de que nadie vuelve al reino que dejó? ¿Qué madre que muriera no volvería a abrazar a sus hijos?
-El misterio del Más Allá, tan bien guardado por Dios que no permite una señal por pequeña que sea.
-Ha habido excepciones: ¿No hubo apariciones de la Virgen? ¿No hubo curaciones milagrosas?
-Si en mí se obrara el milagro, pensaría que había sido un sueño. Con todo, hay situaciones que hacen dudar si lo ocurrido es natural o milagroso. Si tienes, por ejemplo, un viaje en avión, y por algo no puedes montar, y luego se estrella y mueren todos los viajeros, ¿no pensarías que alguien te salvó la vida  de un modo inexplicable? Pero, ¿qué digo? Si desde que nacemos somos un milagro viviente?: Cuanto nos ocurre es debido a otro que me lleva de la mano.

                                                                                   Francisco Tomás Ortuño, Murcia