jueves, 18 de octubre de 2012

El hecho me hizo recordar a "Perros callejeros".



Litesofía, 18 Octubre 12

El hecho me hizo recordar a “Perros callejeros”. La película era fuerte. Mostraba con crudeza el mundo del hampa juvenil y las miserias de los bajos fondos.

“El Torete” es un niño aún –quince años-, que se dedica con su “banda” a robar y a matar sin escrúpulos: tirones de bolsos, robo de coches, atracos, reparto de botines…

Hasta se hace simpático, porque en el fondo es bueno y no tiene culpa de obrar como lo hace. Es la sociedad la que le empuja a vivir así desde la cuna, en un ambiente hostil, sin padres ni recursos.

A mí me recordaba al “Botija”, otro niño como él, de poca suerte en la sociedad. Un reto para los mayores resolver el problema de los perros callejeros, que son peligrosos pero hermanos nuestros.

Un reformatorio o una cárcel no resuelven el problema. Hay que limpiar primero la sociedad y ofrecer un ambiente aséptico, limpio, alegre, donde estar, medios para subsistir, trabajo para sentirse útil y un futuro a donde ir.