Litesofía –entre “lite” y “filo”-, 11 Enero 2.014
Diarios
Hay varias clases de Diarios. Cabe anotar el tiempo meteorológico, lo que se hace cada día, lo que se quiere alcanzar...
De cualquier forma, un Diario deja para el recuerdo, inmóvil, detenido, un instante del tiempo en procesión.
Momentos de nuestra vida grabados, como fotografías, para luego contemplar de nuevo, en sus acciones o en sus anhelos.
Es divertido y curioso: Cuando se escribe un Diario, late en el subconsciente un deseo de permanecer, un ansia de quedarse.
¿Es, quizás, la guerra contra el tiempo? ¿Esa lucha callada, sorda, que nos rebela contra la marcha inexorable de los días?
Francisco Tomás Ortuño, Murcia