domingo, 26 de enero de 2014

El cine.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 26 enero 2014, domingo
Fragmentos
            El cine estaba lleno de niños y de padres. Era una venta disfrazada. Si quieres, una venta refinada.
Antes, los libreros exponían sus artículos en escaparates. Luego abordaron al cliente en su casa, en el hotel, en la oficina. Hasta fueron a los colegios, con obsequio incluido a los maestros.
Lo de ayer era más: un ambiente cómodo -el cine-, un público seleccionado –padres y niños-, y una película con mensaje:  "El niño es lo primero".
Y, ¡zas!, en el momento justo, luces en la sala y a ofrecer la mercancía. Señoritas elegantes abordaban a los papás con libros para vender y hojas para firmar.  
El cine se convirtió en un supermercado, donde los clientes, aturdidos, diría que hipnotizados, compraban libros.
……………….
            ¿Maestro con título? Sí, pero, sobre todo, con paciencia y amor. ¿Qué buscamos con el niño? Que sepa leer. Pues paciencia y amor. "Mamá". "Repite". “Mamá”. "Ahora yo: Mamá". "Dí conmigo": “Mamá”. "Yo primero: mamá". "Ahora te toca a ti". "Vamos a leer. Yo primero y tú después, como si fueras el eco: Mi pelota”, “mi pelota". “Mi pelota bota”. “Aquí dice que mi pelota bota”. Ríen los dos. "Vamos a dejarlo; mañana más".
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            La atmósfera es un mar de aire. Nosotros vivimos en el fondo de ese mar. Y construimos casas pegadas a las rocas. No podemos construir fuera; sólo  en lo más profundo. Miramos hacia arriba. “¿Qué habrá más allá? Somos como peces que quisieran saber qué hay fuera del agua. En el intento perecerían.   

Francisco Tomás Ortuño,  Murcia