jueves, 28 de noviembre de 2013

Reglas.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 28 Noviembre 2.013, S. Honesto, jueves
Reglas

Pienso en mi querida y maltrecha Gramática. ¿Por qué no se toma en serio? Parece la hermana pobre de las ciencias, a la que nadie quiere. “¡Tú te callas cuando los mayores hablan!”, parece oír a todas horas.

¿Por qué se escribe, por ejemplo, “partisteis” con acento ortográfico y no se le cae la cara de vergüenza al que lo escribe? ¿O “partiésemos” sin tilde? ¿Acaso la primera no es palabra llana acabada en “s”, como puedan ser “listos” o “tontos”, y estas no se acentúan? ¿Acaso la segunda no es palabra esdrújula, como médico o Cáceres, y todas las esdrújulas deben llevar tilde? Yo me indigno ante semejante descortesía. 

Pienso si la propia Real Academia no tendrá su parte de culpa cambiando las Reglas cuando se le antoja. “Ahora así y luego de otra forma porque yo lo mando”. ¿Querrán sus sesudos miembros que nos fijemos más en su trabajo y piensen que diciendo que la disyuntiva “o”, hasta ayer con acento entre números para no confundirla con otra cifra (3 ó 4), ahora irá sin tilde?

Yo mismo he escrito más arriba: “y estas no se acentúan”; como siempre al pronombre “estas” le ponía tilde para distinguirlo del adjetivo, ya dudo de ponerlo como siempre o como ordena la Real Casa.

Palabras nuevas se introducen y palabras desusadas o arcaísmos que vayan fuera, pero las Reglas que se mantengan como están si no hay razones que lo justifiquen. No quieran cambiar España por Hespaña porque en latín era Hispania; ni huevo por uevo porque su origen fue “óvum”. Si entonces se hizo mal, no queramos enmendarlo un siglo después, cuando nadie se lo cuestiona.


Francisco Tomás Ortuño, Murcia