Litesofía –entre literatura y filosofía-, 28 Enero 2.013
INVITADOS
Fragmento
Hay pueblos donde mandan forasteros. Personas que llegaron, se afincaron, y escalaron puestos hasta alcanzar el podio del dirigismo político, social y económico. Yo veo a estas personas, usurpando campos o territorios que no les corresponde; como viviendo de prestado, o fuera de lugar. Encuentro la situación extraña. Estas personas, para mí, no debían de estar donde están. O estar, pero callados, con el permiso de los indígenas, sin opción al estrellato.
Es humillante para los nacidos dentro, que otras personas vengan de fuera a decirles lo que tienen que hacer. Una situación parecida a la que se produjera si en nuestra casa mandaran los vecinos, o si en España hubiera un gobierno inglés. Algo repugna de esta situación. No es normal que quienes debían sentirse agradecidos por la acogida que se les dispensa, sin voz ni voto en sus problemas, estén ahí, arriba, ordenando lo que hay que hacer. Sencillamente humillante.