miércoles, 4 de diciembre de 2013

Amistades.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 4 diciembre 2.013, miércoles
Amistades
Mi amigo es un buen amigo. Sin paliativos. Es la nuestra una amistad que viene de largo. Lo mismo diría de muy pocos más. Los amigos se cuentan con los dedos de una mano, y sobran dedos. Habrá conocidos, muchos; pero amigos, grandes amigos, muy pocos.
Esta amistad honda y duradera surge sin buscarse, sin pretenderlo, por afinidad de sentimientos. Un encuentro casual, fortuito, una relación cordial, una sensación clara, evidente, de que la amistad prendió para siempre.
Con la pareja, ocurre lo mismo: Se descubre, cuando menos se espera, sin buscarlo, al compañero o compañera ideal para la unión perfecta por el resto de la vida. El destino, sin duda, favorece este encuentro. Lo que procede entonces es aceptarla como la mejor, la tuya, la única que corresponde desde el comienzo de los tiempos.

                                                                                  Francisco Tomás Ortuño,  Murcia