lunes, 28 de abril de 2014

Sal y pimienta.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 28 abril 2014.

Fragmento
Hoy vuelven a casa los que fueron a Roma a la Canonización de dos Papas: españoles, polacos, argentinos… Un seísmo en la vida del planeta, para seguir la marcha como antes: al trabajo puro y duro los que tienen trabajo, y a seguir buscando los que no lo tienen. Unos y otros a esperar otro acontecimiento nuevo, que los saque de la rutina.
-¿Por ejemplo?
-Por ejemplo, el “Uno de Mayo”, jueves próximo, día de San José Obrero, fiesta nacional en España; algunos pensarán en un puente, de jueves a lunes, y se les alegrará el corazón. Otros pensarán que el Athlético de Madrid, habiéndole ganado al Valencia en Mestalla, está más cerca de ganar la Liga –Miguel sin ir más lejos-, y no dormirán de contento. Otros, que se acerca la Romería en Jumilla para subir al Cristo a Santa Ana, y con eso serán felices.
-Es así, Terenciano, que la vida nos lleva adelante como a las mulas con orejeras.
-¿Y los de Ucrania?
-No quería nombrar a Ucranis, pero sus habitantes vivirán con miedo cada minuto porque les puede llegar una guerra civil, que es lo peor que puede llegarles.
-A estos hombres que buscan la guerra y arrastran por miles a las masas, lo mejor que haría Dios es quitarlos de en medio.
-Dios sabrá lo mejor y por qué ocurre todo. ¿Tú te crees que las cosas suceden por casualidad? Todo sucede según un proyecto, Emeterio. Los que organizan tertulias en las cadenas de televisión, buscan, como si tal cosa, a tertulianos de partidos políticos contrarios, para que discutan y entretengan a la parroquia; en una Liga de fútbol o de baloncesto, la emoción está en no saber quién puede ganar; en una carrera ciclista, lo mismo. 
En la vida, la sal y pimienta, quizás, esté en no ser igual los que la componen. Solo el que dirige nuestros actos puede saber lo que busca. Si la enfermedad nos ronda por doquier; si la Muerte aguarda con risa  macabra al final del camino, ¿qué mejor que engañarnos con distracciones políticas, sociales, económicas o hasta con bélicos enfrentamientos?
Una vez escribí un Pensamiento, que figura en mi  libro “Peces Nuevos”: “La vida nos entretiene con ruidos de feria”. Esos ruidos a que me refería son los mismos que ahora llamo distracciones políticas, sociales, económicas o enfrentamientos bélicos. 
¿Por qué crees tú que tenemos que comer? La vida sería tan otra si no tuviéramos que trabajar para ganar el sustento diario, que Dios se dijo: “Con esta obligación ya tiene donde pasar el tiempo”. ¡Qué sabia decisión! ¿Qué vida sería la nuestra si no hiciéramos nada?, ¿si no lucháramos por algo?, ¿si todos pensáramos igual? Así, cada uno ve las cosas de otro modo, lucha por defender sus ideas y se distrae de lo único serio que le va a suceder.

Francisco Tomás Ortuño, Murcia