Litesofía, 9 sept. 12 Fragmento … ¿Hemos llegado a la monotonía? La vida del verano toca a su fin. Primero hubo proyectos: ir a Santana, bañarse en la piscina, ver a los primos… o ir a la playa; después hacerlos realidad. Pero en medio cabe el peligro de la rutina, por iguales y plenos. Hay que huir de la monotonía, que puede conducir al aburrimiento. Hay que inventar, para que haya sorpresas: en las comidas –cambiando de lugar, por ejemplo-, en los juegos, en los trabajos, piscina, lecturas. Días ocupados, y siempre nuevos, distintos. Ahí puede estar la clave.
jueves, 11 de octubre de 2012
¿Hemos llegado a la monotonía?
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