jueves, 11 de octubre de 2012

Agosto ve desde una atalaya.


Soflama, 30 noviembre 10 : Y él se siente importante para
Litesofía, 17 agosto 12, Feria en Jumilla

Agosto ve desde una atalaya que pronto se van las vacaciones.
-¿Qué ves Agosto? Dínoslo.
Y él, por un instante se siente el más importante de todos los meses del año.
-No tengáis prisa; no seáis impacientes, que todo llegará. Y se da
unos paseos sin abrir la boca, con tufos de gran señor.
-Todo llegará, no os pongáis nerviosos. Y vuelve a mirar hacia
Septiembre: -Todo lo veréis a su debido tiempo, que todo llega presto
y se marcha raudo.
-Dinos qué ves, Agosto, tras de la esquina.
-Pronto lo veréis vosotros, que yo no podré impedirlo.
-¿Ves también un poco más allá? ¿Ves qué viene con Octubre?
-No, hermanos, por más que me estiro no alcanzo a ver lo que viene;
ese saco está cerrado aún a cal y canto. Ahí es nada, saber qué nos
traerá Octubre, ¿qué más quisiera yo? Pensemos que será como los otros
meses que se fueron.
-El Sol debe pasarlo bien con sus planetas y satélites girando como en
un baile. ¿Lo veis cansado acaso? Miles y millones de vueltas y él tan
feliz como un padre que ve jugar a sus hijos cerca. No esperemos que
Octubre sea distinto.
-En agosto, los días se acortan y en enero se alargan. “¡Date prisa!”,
parece decir el Sol cuando la Tierra camina a su solsticio. Y luego,
cuando pasa el año, le pide que aligere el paso hasta el equinoccio de
marzo para compensar el paso que trae.
-¿Tú crees que la Tierra afloja el paso unas veces y que otras lo acelera?
-Sin duda.
-¿Entonces es el Sol el que gobierna?
-Sin duda también. Él en el centro dirige la operación. Algún día,
roguemos que sea lejano, se hará viejo y se dormirá, y cuando
despierte, si despierta, verá que cada uno de sus hijos se escapó por
Dios sabe dónde.
Pero no pensemos en tal desastre, que al fin y al cabo el sol es como
un padre en la familia y antes perece que olvida a sus hijos. Hay un
valor en nosotros, en todos, y en el Sol también, que es la
responsabilidad. Lo llevamos en la sangre y todos somos responsables
en el rol que desempeñamos, que ejercemos, que nos han dado.
¿No ves en la función que realizamos en la vida que cada ser -pequeño,
grande, duradero o corto en el tiempo, animal o vegetal- obra con un
compromiso? Con el ser recibió la responsabilidad. Y el Sol no deja de
ser un actor en la función. ¿Cómo no va a ser responsable? Si quedara
tan sólo una milésima de segundo dormido, el mundo se perdería. Fíjate
si puede el Sol dejar a sus planetas, satélites y cometas fuera de su
atención.

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