Litesofía –entre literatura y filosofía-, 23 julio 2.013 –fragmento-
…
Oímos Misa en la Residencia de ancianos, con las monjas que los cuidan, y don Blas en el altar.
Don Blas está delicado: apenas puede hablar y menos moverse. Piensas que en cualquier momento se va a caer al suelo.
Una hermanita de la casa, siempre atenta y vigilante, ha comunicado a los fieles que hoy cumple don Blas setenta y nueve años.
Finiquitada la Misa, he pasado a la sacristía a felicitarlo. Al fin y al cabo fuimos amigos de niños, jugamos juntos a la pelota, y corrimos por la calle de Lerma, donde sus padres tenían el horno que les daba de comer.
-¡Felicidades, Blas! –le he dicho-. Yo cumplí hace unos días los ochenta. ¡Ánimo!
-No, si ánimos tengo; lo que me faltan son fuerzas –me ha sonreído.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia
No hay comentarios:
Publicar un comentario