Litesofía, 9 oct. 12 Fragmento …Que los padres no saben su papel, es un hecho cierto. Con la democracia creyeron que la Escuela era poco menos que suya. Y no cayeron en la cuenta de que la enseñanza que se imparte dentro, corresponde al Profesor. Pensaron que sus hijos, con las nuevas formas, iban a destacar, sin excepción, en sus estudios. El Maestro no puede ser especialista de todo. Antes sí, porque se exigía menos; pero ahora, con idiomas, matemáticas, lengua, música, tecnología, atención a niños de cuatro años y dos meses, a niños que aprenden rápido, a niños que no van a aprender jamás…, no hay manera. Yo no sé hasta qué punto será bueno que la escuela deje de ser la escuela que ha habido siempre: Maestro y niños. Maestro que enseña y niños que aprenden y se relacionan con otros niños. No parece ya escuela. Parece un Instituto con tantos profesores y tantas aulas. Al niño hay que dar lo que corresponde a sus pocos años. Hay que volver a la escuela con calor de escuela, donde el maestro es sólo maestro y el niño sólo niño de escuela. Luego vendrán otras exigencias y otras obligaciones. La escuela hoy no es la escuela que nos gusta. Debía de volver atrás y ser otra vez un lugar ameno, con amor y pura simplicidad.
martes, 9 de octubre de 2012
Que los padres no saben su papel...
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