lunes, 21 de abril de 2014

Venden máquinas del tiempo.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 21 abril 2014

Murcia, las ocho, en mi rincón. Hoy comienza otra semana de fiestas en Murcia. Te iré contando. Amanece el cielo tan azul como acabó la anterior. Ni lágrimas ni gaitas; limpio hasta en el pensamiento.
-¿Habrán sufrido una reprimenda los santos encargados de administrar la atmósfera?
-Si fuera así, se tenían bien ganado el rapapolvo o varapalo, que llevamos unos años de aquí te espero.
-¿Qué santo es hoy?
-San Anselmo de Canterbury, San Anastasio, San Simeón y otros cuantos. Igual se han reunido en asamblea para cambiar al que había por gracioso o cruel, que daba que pensar: lluvias en procesiones y vientos huracanados en las fiestas de los huertanos.

-Burla burlando, como el que no quiere la cosa, ya van ciento once días del año. Vamos entretenidos y no pensamos que el tiempo corre que es un primor tic, tac, tic, tac. Pronto un año que celebré los ochenta tacos.
-¿Sabías que los rusos  contestan al teléfono diciendo: “Estoy oyendo”? ¿Sabías que tu pelo crece más rápido por la noche?. ¿Sabías que una gota de petróleo puede convertir 25 litros de agua en no potable?

-Cambiemos de tercio. ¿Te dije una vez que vendían máquinas del tiempo? A mí me dieron mucho que pensar y pedí una. Era para conocer el pasado de las cosas. Dirigías el aparato a un cuadro de pintura y retrocedía hasta ver al artista en su estudio con los pinceles en la mano. Era hasta útil, porque en muchos casos salías de dudas. Recuerdo que visité a Muñoz Barberán, que estudiaba el origen del Quijote apócrifo, y se llevó una de las mayores alegrías de su vida cuando vio a Pérez de Hita en su casa con hojas por el suelo del susodicho libro.

-Luego supe que existía otra máquina que iba en orden inverso. Me faltó tiempo para pedirla también. Enfocabas en la oscuridad de tu cuarto un objeto y lo veías cumplir días y años que estaban por llegar. Lo veías envejecer hasta convertirse en chatarra.
Un día enfoqué a una persona y la vi correr, sin que lo advirtiera, hacia el futuro. A los pocos años cayó fulminado por una corriente eléctrica. Detuve el invento y miré asombrado a mi amigo por lo que sabía de él.
Hasta pensé un momento en conocerme a mí mismo y saber lo que me depararía el destino. Pero desistí. No fui capaz de enfocarme para saber mi futuro. Es más, lleno de miedo, así con rabia la máquina, la tiré al suelo, la pisoteé y la hice añicos. “Solo Dios, pensé, debe saber el futuro que nos aguarda”.

Ayer me dijeron que han inventado otra máquina que lava el pensamiento de las personas, como una lavadora común lava la ropa. He pensado esta noche pasada en la nueva máquina y hasta creo que puede ser útil a la humanidad.
-Explícame en qué consiste el nuevo ingenio.
-Siempre hemos sabido que el médico cura enfermedades del cuerpo; el maestro enseña o trasvasa conocimientos a los niños, y que los curas limpian las almas de pecados. Pues con este aparato, preventivo y curativo a la vez, se limpia el alma de pecados, el cuerpo de enfermedades y da los conocimientos necesarios a cada edad.
-No entiendo.
-Si una persona está poseída por la envidia, con este artilugio queda tan libre de ese mal sentimiento, que abraza a todo el mundo con amor puro; si tiene soberbia, queda más humilde que San Francisco; si es avaro, queda desprendido; si es lascivo, queda casto de por vida; si es perezoso, se torna diligente…
-Esa era la labor del sacerdote siempre, ¿no?
-El cura perdonaba lo que hubiera hecho malo, pero con esta máquina te cambia en otra persona, no es lo mismo.
-Si compraras ese artilugio, Marcelo, probarás conmigo, que no sé qué hacer para curarme de la ira que emponzoña mi sangre.
-Te llamaré cuando la reciba. Vas a quedar más paciente que Job, Timoteo. Otro día te seguiré contando.

Francisco Tomás Ortuño, Murcia


domingo, 20 de abril de 2014

Genéticas.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 20 abril 2014, DOMINGO

Genéticas  -fragmento-

-Los hijos copian de la madre hasta por la leche que maman.
-Es la herencia.
-Justo, que hay dos clases: la física, que salta a la vista; y la espiritual, que se ve menos, pero está ahí.
-¿Dónde?
-En las maneras, en los gustos...
-¡Qué gran misterio, ser como los padres!
-Pero no hay fatalismos, que a veces son opuestos: la madre así y el hijo asá, o al revés; o un hijo como la madre y otro como el padre; o igual en lo físico y distinto en lo espiritual. En mellizos se han hecho pruebas, separándolos al nacer; vayan donde vayan, a los muchos años se advierte que son hermanos.

-La genética tiene mucho por decir. Como hoy en los laboratorios  las uniones las selecciona el hombre… Si este es feo y va a alcanzar su objetivo, lo aparta: “Tú no, deja paso a  ese que va detrás, que es más apuesto”.
-¿Puede hacer eso el hombre?
-El hombre se ha convertido en un creador de la especie del futuro.
-¿Tanto poder tiene?
-Como hay millones de aspirantes a una novia, con paciencia puede escoger al más guapo, al más listo y al más bueno de los pretendientes.
-¡Qué bien!
-Incluso guardarlos aparte, en una sala de espera.
-La Naturaleza debe estar nerviosa. Si le han quitado su poder de gobernar, no debe estar tranquila.
-Fue empezar con los injertos en los árboles y ya no se paró. Hoy no sabes lo que comes. Y en animales lo mismo. Son cruces que el hombre provoca por su cuenta. Antes los perros y las perras se juntaban para tener perritos. Pero luego el hombre  juntó perros y gatas y no quieras saber los animales que nacieron.
-¿Pero en los hombres?
-Tú crees que iba a parar con sus pruebas? Se encerró en el laboratorio con su microscopio y a seleccionar ejemplares a su gusto: “¡Este es bizco, fuera!”, “¡este es mongólico, fuera!”, “¡este va a ser bajito, fuera!”. Y escoge a los fuertes, de ojos azules y dos metros de estatura. Está creando una raza de superhombres. Ya te conté la historia en un Cuento que titulé “Sirio”. Para mí que el tercer milenio es la Era Nueva, que no tiene nada que ver con la Antigua, Media, Moderna y Contemporánea. Aquellos prepararon a la que ha empezado con los móviles, el internet y la selección genética.

Francisco Tomás Ortuño,  Murcia

Siro. Deber cumplido. Doctrinas.

Litesofía -entre literatura y filosofía-, 19 abril 2014, Sábado Santo
Fragmentos
SIRO
            Mi vecino tenía un perro llamado Siro, el cual ladraba unos minutos cada dos o tres días, cuando su amo le llevaba la comida- Estaba programado. Siempre hacía las mismas cosas: o dormía, o ladraba, o comía. Su vida se reducía a tan primarios y elementales actos. Para unos Siro era un perro con suerte; para otros, el más infeliz de los canes. En el perro de mi vecino se sintetizaba la filosofía del vivir: o pasar de todo o soñar con mucho.
            Leo estos días "El Bhagavad-Gita" de Su Divina Gracia Bhaktivedanta, sobre la filosofía de los vedas. Para Arjuna, la Suprema Personalidad de Dios, no hay nada por lo que nadie deba lamentarse.  
La filosofía brahmánica es la filosofía de Siro. Su felicidad se centra en no tener apetitos y renunciar a cuanto los sentidos puedan ofrecer: "La persona que no se perturba por el incesante fluir de los deseos, es la única que puede encontrar la paz, y no la que se esfuerza por satisfacer dichos deseos". Amigo Siro, eres un gran filósofo.

DEBER CUMPLIDO
 ¡Cómo influye en el ánimo de cada uno el cumplimiento del deber! Ese deber, concreto a veces, inconcreto otras, nos hace sentirnos alegres o tristes. Cumplir con el deber es la base para estar satisfechos y ser felices.

DOCTRINAS
            Las filosofías son hijas de cerebros, optimistas unos, pesimistas otros. De aquí las diversas corrientes. La enfermedad nos hace ser de una forma y la salud de otra. Quevedo tuvo que tener sus ratos de amargura para componer aquel soneto: "Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes, ya desmoronados...". Pues a descansar antes que escribir con pesimismos. A emborronar papeles solo cuando estemos contentos y a no escribir cuando nos ronden las depresiones.

Francisco Tomás Ortuño,  Murcia

viernes, 18 de abril de 2014

García Márquez.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 18 abril 2014, VIERNES SANTO

Fragmento

Murcia, las ocho, en mi camarín. Día fresquito, pero espléndido. Los Santos del Cielo parece ser que pactaron para echar por tierra mi teoría.
-¿Qué teoría es esa?
-Pensé que la Semana Santa “lloraba” la Pasión de Cristo y las Fiestas de Primavera celebraban su Resurrección.  Cuando se vieron descubiertos, han rectificado.

-¿Qué más amanece por el mundo?

-Noticia singular hoy es la muerte del escritor Gabriel García Márquez.
-¿Y quién fue este señor?
-El autor de la novela “Cien años de soledad”, que habremos de leer como el Quijote. Hay quien ha comparado a García Márquez con Cervantes. Nació en Colombia y vivió muchos años en Méjico.
-¿Es de este siglo?
-Si ha muerto ahora, tuvo que nacer el siglo pasado, que esa regla no tiene excepciones. Nació en 1.928, y su gran novela se publicó en 1.967.

-¿Qué más noticias trae la mañana?

-Que Rusia ha llegado a un acuerdo con otras grandes potencias para desistir de tomar Ucrania por la fuerza. Con todo, y para quedar mejor ante los suyos, se reserva el derecho de ayudar a los prorrusos del este si se vieran vejados o amenazados por fuerzas ucranianas.
-Algo es algo, dijo un calvo viendo un pelo en su cabeza. Se guarda la amenaza de decidir, que es tanto como decir los etarras en España que se van a portar bien pero que no deponen las armas. Una espada de Damocles que, en cualquier momento, puede caer sobre sus cabezas.
-No hay peor mal que el miedo a perecer. Si se corta de raíz la causa que produce el mal no es lo mismo que dejarlo en pie, por tenue que aparezca en lontananza. El que padece de cáncer siempre está con miedo a que vuelva, aunque los médicos le aseguren que no será así.


Francisco Tomás Ortuño, Murcia

jueves, 17 de abril de 2014

Porvenir. Usurpaciones. Techos.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 17 abril 2014, JUEVES SANTO
Fragmentos

PORVENIR
Los problemas humanos se repiten. Acabo de leer una obrilla de teatro de  Jacinto Benavente, titulada "Por las nubes"; una comedia en dos actos que se estrenó en el teatro Lara de Madrid en 1909. El autor quiere expresar, con términos grandilocuentes, de efecto en el teatro, una verdad de Pero Grullo: que los padres no son los dueños de las vidas de los hijos, aun habiéndolos traído al mundo. Emilia y Julio, hijos respectivamente de Carmen y de Teresa, sufren el amor exclusivo de sus madres, que no se resignan a perderlos. Y ahí está el pensamiento de don Jacinto llevado al teatro en una pieza de tesis con personajes de relleno. Quiere ser trascendente al final, cuando compara este amor materno con España: "Hubo una madre como usted, nuestra vieja España; pero hay algo más grande que el pasado: el porvenir".


USURPACIONES
Digo que los problemas se repiten, ya que hoy ocurre lo mismo que en los comienzos del siglo pasado y que en los tiempos de Roma: las madres se olvidan de esa verdad elemental: el destino de cada persona es suyo, exclusivamente suyo. Querer retener a los hijos más de lo debido, o inculcar nuestras ideas en sus vidas, es usurpar un derecho que les corresponde  a ellos en exclusiva.


TECHOS
Lo que se hace con ilusión sale adelante contra viento y marea. ¿Conoces el origen de la aviación? Cuánto gozarían los hermanos Wright -Wilbur y Orville- con su Flyer haciendo pruebas en solitario; era la ilusión de sus vidas desde que arreglaban bicicletas en un modesto taller de Dayton.
¿Y la historia de un sherpa -cargadores en las expediciones al Himalaya- que soñó con llegar antes que nadie a la cima del Everest?  Es asombroso ver cómo, tras varias tentativas, lo consigue.
Se trata de Tenzing, montañero de Nepal, budista, que acompañó a suizos e ingleses para terminar él y su inseparable amigo Hillary con la gloria de la conquista del techo del mundo (29 Mayo 1953).
"Hillary sacó su cámara fotográfica, que llevaba bajo el brazo, y me tomó una fotografía. Le hice señas de que yo tomaría la suya, pero él, por razones que ignoro, me dijo que no con la cabeza".
"Lo que más sentí en el momento en que nos aprestábamos a descender fue la gran presencia de Dios. Le dí las gracias desde el fondo de mi alma".

                                                                                  Francisco Tomás Ortuño,  Murcia

miércoles, 16 de abril de 2014

Busilis. Acomodos. Duendes.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 16 abril 2014, Miércoles Santo
Fragmentos
BUSILIS
            "Busilis" procede de la frase latina "in diebus illis", que significa "en aquellos días". Alguien, no muy versado en latín, por cierto, topó con ella y, tras una pausa, exclamó: “Hasta “die” lo entiendo, pero lo del "busilis" no sé qué significa”. 
                                        
 ACOMODOS
            Mi amigo añora los tiempos de su juventud. Recuerda cuando iba a Campamentos del Frente de Juventudes y desfilaba con boina roja y camisa azul. ¡Cuántos recuerdos en su memoria!: Cara al sol, Prietas las filas, La mirada...

            En los oficios que se extinguen -toneleros, herraderos, talabarteros, alpargateros, etc.-, algunos, los menos, se transforman en otros más afines con los nuevos tiempos: vendedor de motos si antes reparaba bicicletas; zapatero si antes vendía alpargatas…

Esto mismo ha ocurrido a algunas personas que, ante un cambio político, han sabido acomodarse con habilidad a la nueva situación. No ha sido un vulgar cambio de chaqueta sino, mejor, un acrobático acoplamiento. Otros no, otros como mi amigo, quedaron anclados en sus recuerdos.
           
Adaptarse los mayores a situaciones nuevas no sólo es difícil sino heroico. Los niños viven bien lo nuevo -es lo suyo- y no comprenden otro modo de vivir. Pero los mayores, rechazan los nuevos ingenios por útiles que sean.

No es que los vean mal, no; es que su vida particular no digiere el cambio. Les  desborda. Hay personas que se hacen con la nueva situación sin deterioro aparente; pero los más, como mi amigo, se quedan en los recuerdos de sus años mozos.    
             
DUENDES
            Las personas llevamos con nosotros duendes que llamamos pecados capitales, y una razón que dicta lo que está bien. El mal quiere obrar yY ; la razón trata de impedirlo. Así de sencillo. No encuentro sentido a esas películas, que alimentan las pasiones, que las incita a desatarse. Es un contrasentido. Había que acabar con las situaciones creadoras de violencia.

                                                                                  Francisco Tomás Ortuño,  Murcia

martes, 15 de abril de 2014

Voces del más allá.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 15 abril 2014, Martes Santo
El domingo, sobre las doce del mediodía, pasé por el Mercadillo del Plano de San Francisco. Vendían objetos antiguos: monedaS, relojes, bastones, libros… Ojeando, que no hojeando, vi un libro que me llamó la atención: “Voces del más allá”. Sin pensarlo, lo cogí de su sitio, pregunté por el precio, lo pagué y me lo traje a casa. Reconozco que el tema me ha seducido siempre,me ha subyugado. Entre los libros que tengo en Santana, hay otros parecidos.

Te reirás, pero ¿sabemos cierto lo que hay después de la muerte? Y digo “cierto”, que es fuera de toda duda. Unos dicen que nada, otros que un juicio, otros que el cielo y el infierno… Si fuera tan claro como que dos y dos son cuatro, no habría por qué dudar.

Los “cuentos de miedo” que se dicen a los niños para tenerlos callados, funestos siempre, hacen imaginar luego un mundo de espíritus tan real como lo que tocan y lo que ven.

Don Juan Paco Baeza, profesor de filosofía, nos contaba en Clase que un señor oía ruidos en su habitación cuando iba a acostarse. Luego supo que un vecino limpiaba la pipa de fumar dando golpecitos en una viga de su casa, que provocaban los ruidos que escuchaba. También hay quien asegura haber oído voces y mensajes del más allá.

Lo más fácil es negar que existan psicofonías o fenómenos paranormales, pero ¿se pueden explicar aún hechos que ocurren a menudo y esperan que alguien los explique empíricamente en un laboratorio?

La captación de voces puede obedecer a ilusiones sensoriales, como en la autopista, bajo un sol de justicia, ves agua y, si te acercas, no hay nada.

Pienso que la solución a estos fenómenos paranormales pasa por el cerebro. Cuando este se conozca mejor, podremos prescindir del psifón, que es un aparato para mejorar en cantidad y calidad la captación de voces. No hará falta  como no harían falta gafas si viéramos bien sin ellas.

Mientras tanto, no aseguremos estar en posesión de la verdad, que todo puede ser. Yo, por mi parte, digo como Sócrates: “Solo sé que no sé nada”. Y si viera imágenes paranormales u oyera ruidos extraños cerca, pensaría que no eran verdad, que mis sentidos me estaban engañando.


                                                                                   Francisco Tomás Ortuño, Murcia