martes, 4 de junio de 2013

Fronteras.


FRONTERAS

          

            La Política es la Historia de lo presente. Yo diría que la historia en zapatillas, la historia de andar por casa. Los políticos son, en definitiva, los que dirigen nuestro presente: discuten, se acaloran y deciden el sistema de vida que hemos de adoptar. Como dueños de vidas y haciendas, en todo se inmiscuyen.
           El tiempo hace ver lo útil y lo inútil de la política. No todo pasa a ser historia. Antes se ciernen los hechos y se separa la paja del grano.

 Francisco Tomás Ortuño, Murcia

lunes, 3 de junio de 2013

Cromosomas.


  CROMOSOMAS
            ¿Sabías que tenemos sobre cien billones de células en el cuerpo? Pues ahí no acaba la cosa. Cada célula posee un núcleo donde van los cromosomas -veintitrés pares-; y en los cromosomas hay miles de genes. Si en la unión de un espermatozoide con un óvulo, por esos caprichos de la naturaleza o por esos desvíos o errores, hay un cromosoma más de la cuenta, ya tenemos problemas de mongolismo. Los cromosomas juegan un papel fundamental en nuestra vida. Cuando se nace puede haber taras debidas a un reparto caprichoso o anormal de cromosomas.
 Francisco Tomás Ortuño, Murcia

Galenos.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 2 Junio 2.013
            GALENOS
            El cuerpo humano es la materia de los médicos. Conocerlo es su deber. Ardua empresa, ya que su complejidad es enorme. A tanto llega su dificultad que ha sido necesario hacerle un mapa. Ha habido que dividirlo en partes. Los médicos cada vez abarcan una parte más reducida de su totalidad: el ojo, el corazón, el páncreas, el estómago...
            Nuestro cuerpo está formado por cien billones de células. ¿Y nos asombra que en el planeta estemos seis o siete mil millones de personas? Las células de nuestro cuerpo son un ejemplo a imitar por cualquier sociedad humana. Todas miran por la supervivencia del cuerpo, por su bien general. ¡Qué democracia tan perfecta! Tejidos, órganos, aparatos... Asombroso el mundo celular de nuestro cuerpo.
            Sólo me bastan para creer en Dios dos cosas innegables: el universo y yo. Mi cuerpo tan asombroso nadie puede haberlo fabricado; el universo, tan grande, pide a Dios para existir. ¿Qué sea Dios?, no lo alcanzo; pero que existe, no hay duda. ¿Que el cuerpo, que se gobierna tan sabiamente, se hizo solo? ¿Que los astros, que durante millones de años giran con matemática precisión, se hicieron solos? Ese universo y yo mismo reclaman, sin lugar a dudas, a un ser superior que llamamos Dios, a quien nuestra mente no puede captar.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia

sábado, 1 de junio de 2013

Palacios.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 1 Junio 2.013, San Viernes
            PALACIOS
            San Lorenzo, el santo de la parrilla, fue un mártir español del siglo III. Felipe II mandó construir el monasterio de San Lorenzo del Escorial en 1563, por su victoria sobre los franceses, seis años antes, en la batalla de San Quintín. -San Quintín fue otro mártir del siglo III, como San Lorenzo, que renunció a su elevada clase por el cristianismo-. Felipe, con los humos de la victoria, dijo un día: "Hagamos una ermita para rezar yo cuando sea viejo". Y le hicieron el palacio más suntuoso de la historia en la sierra del Guadarrama, a pocos kilómetros de Madrid. Cuatrocientos años después, Franco dijo algo parecido y se construyó cerca el Valle de los Caídos, que tampoco es reducido ni humilde.
            En la historia figuran unos cuantos nombres como estos -Felipe II, Franco-, pero se olvida a los que vivieron con ellos que realizaron sus caprichos. Ahí es nada: "Haced El Escorial", "Construid el Valle de los Caídos". Como antes las Pirámides de Egipto. Técnicos, ingenieros, arquitectos, matemáticos, obreros, al servicio de un antojo descomunal. Como si en la casa no existiera más que el padre. El rey durante su mandato absorbe la vida nacional. De 1556 a 1598, Felipe II; de 1936 a 1975, Franco. Todo lo ocurrido en España en esos años se les adjudica a ellos por su bella cara. Y si es Felipe va que va, pero si es un Carlos II aún es peor.
            Estoy leyendo la vida revuelta y desordenada de Lucrecia Borgia. La familia valenciana de los Borgia no era muy ejemplar que digamos, a pesar de los Papas y Cardenales que dio a la Iglesia; sin embargo anuló en su tiempo -entre los siglos XV y XVI, cuando se descubre América- a otros personajes ejemplares y probos, dignos de mejor recuerdo. La historia, vista de lejos, recoge sólo unos pocos nombres y unos cuantos sucesos. Sé que es imposible recogerlos todos, pero podía ser más justa arrinconando nombres de personas que no hicieron más que bulto, y aireando otros que fueron ejemplares. 
            ¿Qué mérito tuvo Felipe II con la obra del Escorial? ¿Fue suya la idea?, ¿puso él una sola piedra? Pero allí queda su nombre cosido al monasterio como único realizador. Los que escriben libros de historia podían ser más originales y no copiar "ad pedem litterae" lo que ya otros escribieron antes. ¿Es que Franco hizo el Valle de la montaña? Ni por pienso. Pero Franco irá pegado por los siglos de los siglos a la monumental basílica.
            Los hombres-masa, tantos y tantos que componen el tejido de la vida cotidiana -jardineros, albañiles, torneros, agricultores, maestros, cocineros, sastres- se pierden como llegaron en el anonimato. Son como la humilde violeta, que pasa a la sombra de todas las vanidades. La historia está formada por lo que no se ve, por lo que no se dice. La gran historia, la verdadera historia se encuentra en los pequeños sucesos de la vida ordinaria.

viernes, 31 de mayo de 2013

Etapas.


            229      ETAPAS
            En la familia hay unas etapas -pocas- que se suceden con matemática precisión: a) Se funda un hogar con el matrimonio; b) Nacen los hijos; c) Se educan estos hijos; d) Los hijos se separan de los padres, fundan su propio hogar y emprenden su propia vida; e) Los padres, solos, cumplida su misión de procrear y educar, se pierden por el foro. En la fase c), los padres deben mostrar a los hijos, como alumnos en prácticas, cuanto les vaya a ser útil luego; en la e) el foro quiere decir esperar en alguna parte..., pues eso.

jueves, 30 de mayo de 2013

Maridajes.

 Litesofía –entre literatura y filosofía-, 30 Mayo 2.013, San Fernando
            MARIDAJES
            Yo tengo un alma que no muere y un cuerpo que morirá. Mi cuerpo es la envoltura, la vasija, el recipiente. Dentro va mi alma que no sufre pero soporta los alifafes de su envoltura. No sólo soporta y acepta sino que los respeta y alivia en lo posible. Le ha tocado en suerte ese cuerpo de por vida y, como en el matrimonio, deben ambos formar unidad y ayudarse en los contratiempos. No es resignación la postura adecuada; debe ser convicción de que son el uno para el otro por voluntad superior.
            Mi alma y mi cuerpo forman un maridaje indisoluble. Los dos son uno y se ayudan en simbiosis perfecta. El cuerpo recibe consejos del alma; y ésta, por su parte, ve, oye, viaja y conoce a través de su cuerpo. ¿Cabe el divorcio en esta unión? Sí, pero con la separación los dos se destruirían. Un alma que sienta aversión por el cuerpo que le tocó en suerte por enfermo, deforme o feo, siempre andará triste, mohína,  apenada. Un cuerpo que no atienda los consejos de su compañera, vivirá desaseado, solo y triste. El hombre y la mujer nacieron para vivir juntos y ayudarse mutuamente. El cuerpo y el alma lo mismo.

   Francisco Tomás Ortuño, Murcia

Sigue lloviendo.

Aquí corté la hebra Sigo a las siete de la tarde. Como dijo Mónica, el tiempo es inestable: igual sale el sol que llueve. Mamá está preparada para que una compañera la recoja. Esta vez van al Limonar. Lo habré contado. En una ocasión íbamos al Llano unos amigos a pasar unos días de Ejercicios, y llovió tanto en el camino que tuvimos que parar debajo de un puente. El limpiaparabrisas al máximo y no podíamos ver la carretera.
Ahora  sigue lloviendo. ¿Será una broma del santo encargado de mandar la lluvia? Si supiera, le pedía al Señor que lo cambiara. Que en la vida y en el más allá, hay que ser serios en lo que hagamos. Un médico es uno en la consulta y otro en su casa; un profesor no debe comportarse igual delante de los niños que a solas con su mujer; un portero de fútbol no debe dejar pasar el balón si puede pararlo. Y un encargado del Altísimo para llover la Tierra, no puede jugar a llover cuando salen las procesiones, cuando cenan los huertanos en el Malecón o van al Limonar unas mujeres de Ejercicios.
-Tiene que haber Democracia, Leonardo, y no molestar al vecino si no hace falta.
-Nunca, Froilán, debemos incordiar a nadie y menos perjudicar. Que estas lluvias a destiempo, y más acompañadas de granizo, pueden acarrear la ruina de una familia o de un pueblo. Si es graciosillo el encargado, por no llamarlo de otro modo, y descarga cuando la uva está de coger, o los melocotones,, los albaricoques o las peras, en unos minutos se lleva el trabajo de un año. ¡Vaya gracia! Yo si pudiera, llamaba al Dueño del mundo y le pedía que cambiara al santo de las lluvias y las tormentas, que ya está bien. Si estas mujeres no val al Limonar, pueden ir otro día; pero las bromas frutales son más serías. 


Francisco Tomás Ortuño, Murcia