Litesofía –entre literatura y filosofía-, 8 febrero 2.014
Fragmento
…
Santana, sábado, las ocho en punto de la mañana. El cielo, cubierto de nubes, quiere amanecer. Por entre algunos claros, se ve el color rosáceo del sol naciente. Y es que nos recuerda que estamos en invierno. ¿Y qué da el invierno? Lluvia, frío, vientos y demonios. No pidamos peras al olmo ni nueces al olivar.
-¿Qué noticias noticiables tienes hoy?
-Dos sobre las demás, que son muchas pero por sobadas pierden actualidad. Por ejemplo, que los etarras prometan ser buenos si los sacan de la cárcel ya no es noticia; el primer día que lo dijeron sí lo era, pero cuando se repite hasta la saciedad deja de serlo. Que Rajoy promete sacarnos de la crisis y acabar con el paro fue noticia, pero después de dos años de oír lo mismo ya no lo es. Que…
-¿Y cuáles son esas dos noticias de hoy, Jonás?
-Una que empiezan los Juegos Olímpicos de Invierno en Rusia. Putin, con cara de satisfacción, sonríe orgulloso de que sean los más caros de la historia.
-¿Y la otra noticia?
-Ahora a las diez, la infanta doña Cristina tendrá que declarar ante el Juez que no tuvo que ver en los negocios de su marido.
-Si está imputada es que hay pruebas de lo contrario. El mismo Rey dijo que la justicia debe ser la misma para todos.
-Comprometida aseveración, porque él mismo debe entrar en el paquete, a no ser que se cuente entre los que no nacieron en España.
-El Rey de una nación debe ser el primero para lo bueno y para lo malo. Si dijo lo que dijo debía confesar sus pecados por si en la penitencia estaba dejar el trono. En cuanto a su hija, si en un momento de debilidad pecó, que el Juez decida lo que corresponde.
-Bien dicho, Abundio, que sería mal ejemplo escapar por ser vos quien sois.
-Y el mismo padre quedaría tocado, ya que nadie lo vería con el mismo respeto y atención.Tenía que obrar como Guzmán el Bueno ante la toma de Tarifa: “¡Ahí va mi puñal por si no tenéis el vuestro!”. Hay momentos en que se la juega un Rey o gobernante, y este de hoy con la infanta puede ser uno de ellos.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia
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