Litesofía –entre literatura y filosofía-, 17 Marzo 2.013, domingo
SIRO
Siro ladra. Cada dos o tres días el perro ladra unos minutos. Está
programado. Siempre hace las mismas cosas y a las mismas horas: ladra,
come, y duerme. Su vida se reduce a eso. Para unos Siro es el rey de
los perros con suerte; para otros, el más infeliz de los canes. En el
perro de mi vecino se sintetiza la filosofía del vivir: o pasar de
todo o soñar con mucho. Siro ha escogido la tranquilidad, la quietud y
la paz de lo simple.
Leo estos días "El Bhagavad-Gita" de Su Divina Gracia Bhaktivedanta
Swami Prabhupada, sobre la filosofía de los vedas. Para la Suprema
Personalidad de Dios y para Arjuna -su eterno asociado-, no hay nada
por lo que nadie deba lamentarse. El Señor Krsna, la autoridad
suprema, después de liberarse se fundirá en el Brahman y perderá su
existencia individual.
La filosofía brahmánica es la filosofía del perro Siro. Su felicidad
se centra en no tener apetitos y renunciar a cuanto los sentidos
puedan ofrecer de bueno: "La persona que no se perturba ante la
felicidad y la aflicción, que permanece estable en medio de ambas, es
sin duda merecedora de la liberación". "Así como una persona se pone
ropa nueva y desecha la vieja, así el alma acepta nuevos cuerpos
materiales, desechando los viejos e inservibles". "La persona que no
se perturba por el incesante fluir de los deseos, es la única que
puede encontrar la paz, y no el hombre que se esfuerza por satisfacer
dichos deseos". Amigo Siro, eres un gran filósofo.
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