viernes, 30 de noviembre de 2012

En las personas ocurre como en los atardeceres.


Litesofía, 30 noviembre 12, Viernes, San Andrés
            CAMBIOS
            En las personas ocurre como en los atardeceres: no vemos el cambio de la luz a la oscuridad. Pero si nos encerramos en una habitación a media tarde y salimos unas horas después, apreciamos la diferencia. En las personas sucede lo mismo: Los años dejan huella de su paso por nosotros, nos guste o no nos guste.

jueves, 29 de noviembre de 2012

¿Premio o castigo?



Litesofía, 29 noviembre 12
             PREMIOS
             ¿Premio o castigo? ¿Autoridad o flexibilidad? Difícil decidir cuál es el mejor sistema de gobierno. Unas veces parece mejor uno, luego se piensa en el opuesto.
  ¿No será que en un Estado maduro se deba utilizar el diálogo y en otro más inmaduro, se deba utilizar la fuerza?

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Entre los pueblos sigue habiendo diferencias.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 28 noviembre 12
             DIFERENCIAS
             Entre los pueblos sigue habiendo diferencias. Hay religiones y lenguas diversas para pensar en una gran familia, en la familia humana.
 Bien es verdad que hay rasgos comunes que los agrupa, que los distingue del resto, pero hablar del género humano como de una gran familia sigue siendo una utopía.

martes, 27 de noviembre de 2012

¿Está en nosotros cambiar el signo de las cosas?


OPTIMISMO
            ¿Está en nosotros cambiar el signo de las cosas? ¿Podemos hacer que lo feo sea hermoso; lo desagradable, agradable; lo violento, apacible? Estoy pensando como James y como Sergi, toda una teoría psicológica. Como Copérnico con los astros, o como Kant con el pensamiento, Sergi pensó que podemos hacer el milagro de sentir como deseamos, como queremos. Yo pienso como él.
            Hay que llenarse de alegría. Ese es el secreto. Se lo inyectaría a mis hijos, a los amigos, a todo el mundo. Hay que llenarse de alegría. Es el caso de los optimistas, que todo lo ven de color de rosa: “Hoy tengo para mi un día nuevo; presiento que será hermoso, alegre; no podrá ser de otra forma”.
 Saldré de casa rebosante de felicidad, saludaré eufórico a cuantos vea, querré a cuantos me tropiece, sentiré alegría de respirar aire fresco, empezaré mi trabajo orgulloso. Seguro que el día será redondo para mí.   
Hay que llenarse de alegría, de ideas felices; hay que pensar en momentos de triunfo para sentirse bien. El mundo y la vida es de los que piensan así. Yo quisiera encontrar la frase que  solo al enunciarla me cambiara, que solo al pronunciarla me llenara de contento. 
Hay que buscar esa frase, ese talismán que nos transforme. Puede ser, por ejemplo: "Soy plenamente feliz". Puede ser otra parecida. Cuando la encuentres,  repítela, ámala. Toda tu persona sentirá sus efectos y todo tú irás cambiando a lo que ella dice. 

lunes, 26 de noviembre de 2012

"Hay que estar en forma"

Litesofía, 26 noviembre 12
GIMNASIA

"Hay que estar en forma", "Practica un deporte", "Haz gimnasia al levantarte", son recomendaciones que oímos a diario. Creo que hay algo de bueno y algo que sobra en lo que se nos pide.
¿Qué duda cabe que andar es bueno? Pero yo esta mañana, que he dormido poco, no podía con mi alma. Hubiera sido, quizás, contraproducente darme un paseo largo.

La gimnasia es buena, si la pide el cuerpo. El deporte es saludable, si lo hacemos con ilusión. El cuerpo debe pedirlo en todo caso. Si va contra ese deseo, creo que no es conveniente.

Cuando se es joven, todo el cuerpo hace ejercicio hasta sin pensarlo. Si se es mayor, el cuerpo pide descanso. Ese reposo puede ser la mejor gimnasia entonces. No nos engañemos.

No queramos estar en forma a los setenta, a los ochenta años, por seguir un curso de gimnasia. Será martirizarnos para nada. El ejercicio debe marcarlo nuestro cuerpo con sus ganas de realizarlo.

Y si en esos momentos de verdadero "apetito" no realizamos movimientos, el cuerpo por dentro se encarga de hacerlos por nosotros.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Considero al hombre como invitado molesto de la madre Tierra.


EL HOMBRE
 Considero al hombre como invitado molesto de la madre Tierra. Y peligroso. "Huéspedes vengan, que de casa nos echen", dirían los seres que le precedieron.
Sin el hombre, el Planeta dormía tranquilo en un mar de silencio. Con el hombre todo se conmovió. La agricultura misma fue una provocación al orden natural; la construcción, los puentes, los motores, la aviación, el ruido...,
 Hace solo unos años que el hombre se vio en la Tierra. Desde entonces el planeta no duerme. La preocupación por lo que haga, le quita la tranquilidad. Ha visto que no puede estarse quieto,  que todo lo quiere destruir, que es un ser contra Natura en suma.
 La guerra entre ambos ha de ser inevitable. Por lo pronto, los dos se miran cautelosos. Los dos se miden las fuerzas por si hubieran de emplearlas. Antes o después tendrán que hacerlo.
 Durante milenios, la Tierra vivió tranquila, en una serenidad cósmica total.  Siglos de calma, de sincronización absoluta. Un día apareció la vida. Hubo un pequeño sobresalto en los mundos. Un fruncir el entrecejo para mirar algo desacostumbrado. Fue como levantar las orejas el perro ante el ligero ruido, impreciso, de unas hojas.
 Pero pronto, la vida vegetal se acopló a la Naturaleza. Formó parte de su nuevo mundo como invitado agradecido. Todo siguió igual. Diría que hasta la Tierra se alegró. Fue el adorno que faltaba de unas flores a la casa. Único mundo con árboles y prados verdes, para asombro de los otros, grises y pardos, de color tierra.
 Y la vida, tras siglos y milenios de existencia, tuvo un nuevo desliz, un descuido. ¿Cómo fue? Nadie se lo explica. Pero el animal se vio en la Tierra. La aparición de esta clase de vida fue sin duda el hecho más trascendente de millones de años. El Planeta se sobresaltó de nuevo. Frunció otra vez el entrecejo. Cuando vio que se movía libremente, por si, lo miró con curiosidad.   
 La nueva vida, nueva en todo, se reprodujo y respetó la vida que encontrara. La Naturaleza volvió a cerrar los ojos. Criaturas extrañas en su casa, pero que no le hacían daño. Seres raros que permitían dormir como antes. Hasta llegó el Planeta, en sus descansos de sueño, a sentirse agradecida por estos nuevos inquilinos.
 Flores y animales divertidos. Colores y juegos de circo. La casa se adornaba caprichosamente en los ríos,  en el aire y en el mar. Legión de seres crecían a placer. El mundo siguió sin más complicaciones. No sabía que su mayor enemigo, el hombre, estaba a punto de nacer.

sábado, 24 de noviembre de 2012

A esa mujer -soneto-


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 24 Noviembre 2012, Sábado, Santa Flora.

A ESA MUJER –Soneto-


¡Qué fácil es vivir con una “santa”!;
tan sólo tú, varón afortunado,
que, como yo, la tienes a tu lado,
sabes lo que es gozar de dicha tanta.

Que te duele la tripa o la garganta,
pendiente está de ti, pierde cuidado,
que a hacerte la infusión, con sumo agrado,
aunque sea medianoche, se levanta.

Antes que salga el sol, ya está dispuesta
a preparar lo justo y necesario
para que sea tu casa una gran fiesta.

         Y no es esclavitud, es... lo ordinario
de la vida, que hace, sin protesta,
por Dios, de modo alegre y voluntario.

viernes, 23 de noviembre de 2012

El colegio va a abrir sus puertas.


Litesofía, 18 sept. 12
> Fragmento
> …
> El Colegio va a abrir sus puertas. Cientos de niños llenarán las aulas. Unos por primera vez, otros ya veteranos. Los Profesores esperan que el telón se alce para empezar la función.
>
> Sencillez en todo; esta es la clave. Si no, puede ocurrir que descuidemos lo principal –el niño, la enseñanza- por cosas secundarias. Maestro, niños y objetivos a lograr. No perder de vista lo que se pretende.
>
> Vamos a meternos en la cabeza de una vez por todas que la escuela no es la universidad. En la escuela se debe aprender lo básico, y se debe aprender a estudiar, con unos niveles mínimos por alcanzar.
>
> La escuela debe ser eso: ejemplo de vida social, donde no caben palabras malsonantes ni gestos de pesimismo. El niño aprende a ser persona allí, y lo que vea y haga, será luego de mayor.
>
> La escuela debe renovarse. El niño debe sentirse allí bien, feliz. El maestro debe ser un amigo y un padre con todos. La escuela debe ser un modelo de sociedad, donde se practiquen las virtudes y no se adviertan los males que haya fuera.
>
> Sencillez, amor, alegría, ambiente grato. Sacudid, maestros, ahora que empieza el curso, vuestras tristezas, vuestros temores; quedaos sólo con las ansias de vivir que habéis de transmitir, con el optimismo que habéis de generar en los niños, con el amor que habéis de llevar a sus almas.

Escribir un poco cada día, a modo de diario...


Litesofía, 26 septbre. 12
> Fragmentos

> Escribir un poco cada día, a modo de diario, como es costumbre en mí, > aparte de ser un grato pasatiempo, puede servir, como las fotos, de recuerdo para saber cómo éramos antes y en qué ocupábamos nuestro tiempo.
>
> Hay personas que coleccionan sellos, o llaveros, o monedas. Yo
> colecciono hechos, trozos de vida. El fin es quizás el mismo, aunque esta ocupación, para mí, es superior a las otras.
>
> …
> Mi gran ilusión sería que estas hojas que escribo sirvieran, con el paso de los años, para reunir a mis hijos con sus familias, en este mismo lugar, donde tantos recuerdos habrían de encontrar de sus años de la infancia.
>
> Y en ese encuentro, que dedicaran unos minutos a leer de este diario. Si esta idea se cumpliera, mi pasatiempo de hoy habría servido de mucho más de lo esperado.

La señora del tiempo se empeña en que llueva.


Litesofía, 28 sept.12, Viernes, San Wenceslao La señora del tiempo se empeña en que llueva, pero en Murcia no quiere llover. Yo creo que quienes gobiernan arriba se ríen de ella. “¿Qué dices, mona, que va a llover? Pues ahora no llueve”. Debe de ser una cuestión personal. ¿Sabemos acaso en qué se entretienen los santos? ¿Si tienen o no sentido del humor? Porque en el Cielo recordarán lo que hicieron aquí,en su otra vida, y hasta gastarán sus bromas con los que fueron amigos suyos. Inocentes sí, que ellos no pueden hacer mal. Si una amiga de Mónica murió y quiere pasarlo con ella, se dirá: “No digas que va a llover, que yo haré que sea lo contrario, que cuando Dios quiere con todos los aires llueve. ¿Te acuerdas, Mónica, de cuando tú me llevabas la contraria en todas las discusiones? Eras buena, pero más terca que una mula. “Yo te rogaba: Vamos a tal sitio el domingo”. Y tú decías: “No, Cloti, que va a llover”. La afición a predecir el tiempo lo llevabas en la sangre, aunque no acertabas nunca. No me digas que no. Yo decía una cosa y tú la contraria. Buena, sí eras, Mónica, pero cabezona como nadie. Te lo dije más de una vez: “Eres Tauro y no lo puedes negar”. Mira que si fuera aquella Cloti la que ahora no deja que llueva en Murcia. ¿Lo habrá pensado la meteoróloga? Yo si tuviera amistad con ella, le propondría lo siguiente: “Cuando quieras que llueva por una Región, di que no va a llover”. Sería una prueba para saber si detrás estaba la amiga. ¿Qué nos importaba aquí que se equivocara? Con que lloviera y se llenaran los pantanos no queríamos más; que se equivocara o acertara nos tenía sin cuidado. En Santana una vez le hacían rogativas a la Abuela para que abriera los grifos de las nubes. Tuvo que ser algo así, otra jugada inocente de alguna santa, que abrió las compuertas celestiales de tal modo que tuvimos que bajar con barcas al pueblo. Los frailes luego le riñeron: “¡Abuela, que no era para tanto: te has pasado!”, y la castigaron con un mes en la bodega.  Yo no sé si en el cielo ven nuestras acciones y si gastan bromas con nosotros, pero hace pensar que sí. ¿Serán estos santos los que nos administren y se desquiten de acciones terrenales anteriores? Mal no harán, que como santos no pueden, pero que a veces rozan la perversidad, no tengo duda. Así me explico que luego digan: “Si Dios es bueno, ¿cómo permite el mal?”. Y no es Él sino los graciosos santos que administran sus servicios. No son malos, que no pueden, pero a veces… Me consta que a alguno el mismo Dios lo ha tenido que llamar al orden: -¡Qué haces, Serapión?. -Ha sido una broma. -Te vengo observando y creo que llevan maldad tus intenciones. -Perdone, Padre, no pensaba que mis obras podían interpretarse así. -Mañana te espero en confesión.

Los niños se buscan unos a otros.

Litesofía, 6 oct. 12 -fragmento-

> ¡Ay, los niños!

> Los niños se buscan unos a otros. Su mundo son ellos y sus juegos. Los mayores no contamos. Vivimos cerca y lejos; con ellos pero aparte. El mundo de los niños está próximo y tan distante del nuestro que no se vislumbran.

> Repito lo que he dicho ya otras veces: el niño recorre en pocos años la historia de la humanidad –paralelismo entre ontogenia y filogenia-; el adulto ha llegado. Así que, entre un niño y un adulto hay siglos de distancia, aunque vivan juntos. Y esto a veces no se tiene en cuenta y se trata al pequeño como a un mayor.

> Los padres, los adultos en general, deben de saber que los niños no comprenden nuestros problemas. Cuando observo que les hacemos participar de nuestro sofisticado mundo, creo que estamos cometiendo con ellos una gran injusticia.

> Ellos deben vivir en niño, ver cosas de niños y hacer cosas de niños. Pero por abuso de fuerza y de autoridad, la sociedad está montada por mayores y a la medida de los mayores, y queremos que los pequeños vivan a gusto en ella aunque no puedan.


Me imagino que a los hombres primitivos les hubiera ocurrido lo mismo> si los trasplantan a una gran ciudad. Aquellos rudos seres de cuevas y hachas de piedra, se hubieran asfixiado con nuestra civilización.

> Todo a su debido tiempo. “Que aprendan pronto”. Tremenda equivocación. “No por mucho madrugar, amanece más temprano”. Los niños son niños y deben ser niños; querer para ellos cosas de mayores es no comprenderlos y no quererlos.

> Al niño juegos, palabras, alimentos y hechos de niños. “¿Cómo quiere que comprenda lo que no está en mí comprender?”. “¿Cómo quiere que corra si no sé andar?”. “¿Cómo se empeña en que haga lo que no es tiempo de hacer?”.

> Los niños viven con nosotros pero en otro mundo. Un mundo,
> geográficamente próximo, confundido con el nuestro, pero distante, alejado, tan alejado que no se puede distinguir.

> ¿Qué piensan los niños? Todos lo fuimos antes, pero pasó tan deprisa la edad, como un meteoro en la noche, que apenas se recuerda. ¿En qué piensan los niños? El adulto lleva una marcha lenta porque ha llegado. Si quieres, va al paso de la humanidad. Pero el niño vuela, va deprisa, corre vertiginosamente. En pocos años recorre siglos de vida.

> ¿Cómo pueden pensar los niños? ¿Se puede dar mayor milagro? Su vida es un disparo hasta que llega arriba, con los mayores. Un milagro cada niño. Si pudiéramos entrar en ellos un instante, creo que nos asustaríamos. Respeto y asombro para los niños.

> Escribir para niños es empresa ardua, nada fácil. Llegar al niño con acierto, pura casualidad. Se expone el escritor a pasarse o a no llegar a su terreno. Quizás lo mejor fuera ofrecer, simplemente ofrecer, y que él recoja lo que necesite. Darle “porque es lo suyo” me parece demasiada presunción por nuestra parte.

¿Quién no ha tenido sus ídolos?


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 23 Noviembre 12, Viernes.
            ÍDOLOS
            ¿Quién no ha tenido sus ídolos? Cándido fue para mí un ídolo. De niños, la ilusión hace soñar, ser idealistas, ver las cosas de otro modo a como son en realidad. Así nacen los ídolos. Son éstos las personas que quisiéramos llegar a ser nosotros. Son como dioses. A nuestra vista se ofrecen sin ningún defecto.
Cándido fue para mi el mejor portero que se pueda imaginar. Mis ojos lo devoraban cada domingo con entusiasmo, con devoción, cuando salía al campo botando la pelota. Recuerdo sus rodilleras, sus guantes, su jersey marrón, sus movimientos bajo los palos.
¡Cómo gozaba yo viéndole saltar, indiferente al público, haciendo ejercicios de calentamiento! No es posible imaginarlo. Me reía pensando en el equipo contrario de turno, que indefectiblemente se estrellaría en la barrera infranqueable que era Cándido.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Mi equilibrio orgánico me produce paz...


EQUILIBRIOS
            Mi equilibrio orgánico me produce paz, alegría, lucidez. Mi equilibrio orgánico es la fuente de mi bienestar,  de mi buen juicio, de mi voluntad; el motor de mis acciones, el que rige mi moral. Mi equilibrio orgánico lo es todo en mi. De él dimana cuanto hago, cuanto pienso y cuanto digo.
 Lo triste es que no está en nosotros guardar ese equilibrio. Somos juguetes de la naturaleza. Obramos, a veces, en contra de nuestros deseos. Nos convertimos en lobo cuando sale la luna. La luna es un símbolo: un cambio de tiempo, un accidente temporal…  
            ¿Merecemos premio o castigo por nuestros actos? Al santo poco le costó serlo; hubiera sido más bien un héroe no siéndolo. El sabio nació para sabio, y la razón fluye de su persona como el agua del arroyo.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

¿Quién dirige mis pasos?


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 20 Noviembre 2012, San Octavio
            ¿Quién dirige mis pasos? ¿Quién prepara mi camino? ¿Mi razón, Dios, el destino? No lo sé, pero es indudable que “alguien”, “algo”, dispone las cosas de la mejor manera. Yo, luego, me asombro de que hayan ocurrido, y casi vislumbro a ese personaje misterioso que va delante preparando mi futuro.

Marañón hablaba del miedo cósmico.


MIEDOS
            Marañón hablaba del miedo cósmico. El hombre siente miedo al vacío y necesita compañía para estar seguro. Esta tranquilidad no se la proporciona el vecino que pasa y no mira; tampoco una masa de personas que lo desconocen. El espíritu detecta cuándo está acompañado y cuándo no lo está. Es muy sensible.
 Se habla de soledad en compañía. Se puede estar solo entre miles de personas, y se puede estar acompañado con un buen amigo. Un vecino bueno vale más, en este sentido, que cien parientes lejanos. La compañía es necesaria para sentirse bien, para no tener ese miedo del que hablaba Marañón.  Su espíritu rehúye la soledad. Dios proporciona inigualable compañía.
             La muerte de los padres es algo más que perder a personas queridas. Es  dejar una puerta abierta al vacío, es perder un apoyo que nos sostiene. Si se es niño, la pérdida puede ser mortal. Nadie puede llenar su vacío ni con las más íntimas de las uniones. Su alma siente  miedo. Un miedo trascendente sin aparente justificación.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Encima del armario hay una copa.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 19 Noviembre 2012, Lunes.
 Encima del armario hay una copa. Me la concedieron en un Certamen de Poesía. La copa irá dando tumbos con el tiempo, porque no es un papel que pueda perderse entre las hojas de un libro.
 -“Esta copa la ganó el papá en un Concurso”, dirá uno de mis hijos. “¿Quién se la lleva? ¿La rifamos? E irá a parar a la casa de uno de ellos.
 -“Esta copa la ganó tu abuelo en un Concurso de Poesía”, dirán luego a mis nietos. Y la copa se irá arrinconando en el cuarto de cosas inservibles.
 “¿De dónde saldría “esto”, que parece un frutero?”. Y con la chatarra irá al pudridero común de la localidad, a perderse en el reino del olvido, destino fatal de las cosas de este mundo.

domingo, 18 de noviembre de 2012

"Hemos de aprovechar lo que tenemos..."


Litesofía, 18 noviembre 12, Domingo

“Hemos de aprovechar lo que tenemos, hasta lo más pequeño, y no pensar tanto en lo que deseamos”, pensé. Luego leí en una Revista: “¡Cuántas veces la felicidad se encuentra en lo más insignificante,  en lo más próximo, en lo que tenemos y no en los grandes sueños de riqueza, de gloria o de fama”. Venía a decir lo mismo: el hombre que se siente satisfecho con lo que tiene es feliz. Es absurdo buscar uno mismo el desequilibrio vital con aspiraciones necias, con deseos que producen desorden interior e infelicidad.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Estoy pensando en las parejas de hoy, Saturio.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 17 Noviembre 12
Fragmento

Estoy pensando en las parejas de hoy, Saturio. Dos se casan y tienen hijos. Con las mismas, se descasan y los hijos se reparten: “Estos para ti y este, que pesa más, para mí”. El padre descasado vuelve a casarse con madre descasada. La pareja emparejada tiene más hijos, y hasta el hijo del primer matrimonio, en las horas de trabajo de los padres, tiene un hijo con la hija de la segunda esposa. Si queda juventud, aún puede complicarse más la mescolanza familiar y se vuelve a los tiempos en que el fin primordial del matrimonio era la procreación indiscriminada.

Sigo pensando: “¿Qué relación hay entre los hijos de un padre con los de madres distintas? ¿Cómo debe llamarse a los hijos que nacen de varios padres? ¿Y si el hijo de su padre tuviera un hijo con la madre que entró a su casa para ocupar el puesto de la madre separada?

No me aclaro con este embrollo, barullo, enredo o jerigonza, Saturio. Con lo fácil que era antes, o después de los primeros tiempos paradisíacos. Quiero decir cuando dos se casaban para siempre y los hijos eran ni más ni menos que hermanos.

-Son los tiempos nuevos, Petronio. En la medicina, los primeros médicos eran “generales”: médicos para todo. Luego se fueron separando: del corazón, del hígado, de los huesos… En la enseñanza, lo mismo: de ser “maestros de niños” se pasó a ser de parvulitos unos, otros de primaria y otros de secundaria. Y en la abogacía, de resolver cualquier asunto se pasó a distinguir el tipo de problema, el género o la especie.

-Una de estas clases a resolver por los letrados fue la de uniones y desuniones en las parejas, y me temo que no de las más fáciles de resolver. Cada caso es más peliagudo que el anterior. ¿A quién dar la razón? ¿Cómo apaciguar los ánimos de fieras que quieren devorarse? Estos abogados, que se llaman matrimonialistas, se enfrentan a casos sin  solución.

En puertas de unas elecciones catalanas...

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 16 Noviembre 2012

En puertas de unas elecciones catalanas, y sabiendo que en las escuelas de la Región no dejan hablar español, he creído conveniente, ante “EL ESPAÑOL AMENAZADO”, o “NUESTRA LENGUA EN APUROS”, dedicar mi Litesofía de hoy a esta consideración por si alguien no lo sabe:

La lengua es un ser vivo que nace, crece, se reproduce y muere. Rastreando en el pasado, llegamos a una lengua antiquísima, EL ARIO O INDOEUROPEO, que dio lugar a otras lenguas como el Indo, Iranio, Albanés, Báltico, Céltico, Eslavo, Armenio, Germánico, Griego, Itálico… Del Itálico nacieron el Latín, el Osco, el Úmbrico… Del Latín, como sabemos todos, nace el Español, el Francés, el Portugués, el Italiano, el Rumano… Y el Español, con el descubrimiento de América, a finales del siglo XV, salta el Océano Atlántico, para incorporarse en Sudamérica menos en Brasil, en Centroamérica, en el sur de América del norte –Méjico-, y hasta en Filipinas cuando “el sol no se ponía en los dominios” de Felipe II.
Hay un parentesco indudable entre las lenguas: El Griego y el Itálico son lenguas hermanas; el Latín procede del Itálico y es madre del Español, etc.

El imperio romano hablaba el latín: -Virgilio, Horacio, Plauto, Cicerón, Ovidio, Lucano…-. Pero este imperio era tan grande -podía llamar al Mediterráneo “Nuestro Mar” o Mare nostrum, como quien dice una piscina en el patio de casa-; era tan descomunal que sus tierras estaban alejadas peligrosamente y el habla de sus habitantes comenzó a cambiar. Así ocurrió que fueron naciendo lenguas derivadas de la lengua común que no se parecían: español, francés, portugués, italiano o rumano-.

El primer monumento que ha llegado hasta nosotros en lengua castellana fue “El Cantar de Mío Cid”, digna obra inicial de nuestra gran literatura. Es según Menéndez Pidal, del año 1140 y canta los hechos del Cid Campeador, en tiempos de Alfonso VI. Consta de tres partes: Destierro del Cid, Las bodas de sus hijas –doña Elvira y doña Sol con los condes de Carrión- y La afrenta de Corpes. Pertenece al Mester de juglaría y se compone de largas series de versos asonantados, de catorce sílabas divididas en hemistiquios (7  más 7 sílabas). Es obra anónima, aunque al final diga: “Qui me scripsit scribat semper cum domino vivat, Per Abbat lo escribió”.
             Mio Cid Roy Díaz por Burgos entróve,
             En sue compaña sesaenta pendones;
             Exien lo veer mugieres e varones,
             Burgueses e burguesas, por las siniestras sone,
Plorando de los ojos, tanto avíen el dolore,
             De las sus bocas todos dizían una razóne:
             “¡Dios qué buen vassallo, si oviesse buen señore!”…

Del siglo XIII tenemos a Berceo. Gonzalo de Berceo es el primer poeta de lengua castellana cuyo nombre ha llegado a nosotros. Debió morir en la segunda mitad del siglo XIII. Él mismo nos dice:
             Gonzalvo fue su nommem qui fizo este tratado
             En Sant Millan de suso fue de ninnez criado
             Natural de Berceo, on Sant Millan fue nado
             Dios guarde la su alma del poder del pecado.

Escribió vidas de santos: Santo Domingo de Silos, San Millán de la Cogolla y Santa Oria. Obras dedicadas a la Virgen: Loores de nuestra Señora, Duelo de Nuestra Señora en el día de la Pasión de su Hijo y Milagros de Nuestra Señora. Además: El martirio de San Lorenzo, El Sacrificio de la Misa, Los signos que aparecerán antes del Juicio, y otros.

             Era en una tierra un homne labrador,
             Que usaba la reia más que otra labor;
             Más amaba la tierra que non al Criador;
             Era de muchas guisas ome revolvedor.

             Fazie una nemiga, faziela por verdat,
             Cambiaba los mojones por ganar eredat;
             Façíe a tosas guisas tuerto e falsedad,
             Avíe mal testimonio entre su vecindad…

En la prosa contamos con Alfonso X el Sabio, que marca los orígenes de la prosa en lengua castellana: Crónica general -Historia de España hasta Fernando III-; Grande e General Estoria –intento de historia universal-; Loor de España –exaltación nacional-; Las partidas-quiere robustecer la autoridad real-; Libros de ajedrez –costumbres de su tiempo-; etc., etc.

Siglo XIV: Don Juan Manuel, con ideas ya sobre el estilo: “Un buen estilo se caracteriza por su sobriedad…”. Escribe sobre el gobierno de los pueblos. Concibe a España como un todo presidido por Castilla. Admite la autoridad suprema del Pontífice, que debe estar en relación estrecha con el Emperador (“deben ser muy avenidos”): El Libro de los Estados, Libro del  Caballero et del Escudero, El Libro de Patronio o del Conde Lucanor .colección de apólogos con los que el joven Lucanor es aconsejado por su ayo Patronio.

Siglo XIV: El Arcipreste de Hita –El Libro de Buen Amor: Tiene al propio Arcipreste como protagonista, el cual narra sus amoríos, a los que ayuda Trotaconventos, vieja sin moral:

             El dinero quebranta las cadenas dañosas,
             Tira çepos e grillos, presiones peligrosas;
             El que non da dineros, échanle las esposas:
             Por todo el mundo faze cosas maravillosas.

             El faze caballeros de necios aldeanos,
             Condes e ricos omes de algunos villanos;
             Con el dinero andan todos omnes lozanos,
             Quantos son en el mundo le besan hoy las manos.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Ayer fue el día de la "Huelga General" en España.


Litesofía –entre literatura y…-, 15 noviembre 12

-Ayer fue el día de la “Huelga General” en España. Querían los Sindicatos que fuera, como su nombre indica, tan general que no quedara nadie sin acudir. Pero quedó en “Huelga Reducida”, escasa, raquítica, tan pequeña que apenas se la vio. Y es que la gente en España no quiere huelgas, a ver si se enteran Toxo y Méndez; la gente quiere tranquilidad y buenos alimentos; un partido de fútbol y una cerveza con los amigos y les basta.
-¡Vamos a la huelga, Macario!
-¡Déjame en paz, Argimiro, que estoy bien así!
-¿No ves que hay huelga general, Macario?
-Di que no estoy, Argi: nadie me va a echar en falta.
-¿Sabes que el veinticinco hay votaciones en Cataluña?
-¿Y qué se vota en Cataluña?
-Si quieren o no la independencia.
-¿Qué independencia, Argimiro?
-La independencia de España, Macario.
-¿No fue ya esa guerra un dos de mayo?
-Aquella fue de los franceses, cuando Napoleón quiso poner aquí a su hermano.
-Ah, sí, que Castaños ganó en la batalla de Bailén; yo lo estudié en la escuela. ¿Esta es otra?
-Esta es la de Mas, que quiere el País Catalán para él solito.
-No debe estar bien de la cabeza este señor Mas.
-Pues sí, eso quiere, y la gente le sigue la corriente, y hasta irá a votar el día veinticinco.
-Entonces es que hay más de un Mas chiflados en Cataluña.
-Eso debe de ser, Argimiro. Con lo bien que se viviría sin huelgas ni votaciones.
-Debe ser una enfermedad.  Como la carcoma, que se alimenta de la madera. Un mueble es feliz y de pronto es atacado por el insecto y ya la tienes. “¡Déjame en paz, bicho, que yo no me he metido contigo!”. Pues quiera o no quiera tiene que defenderse. ¿Y las oliveras que son atacadas por una mosca? Lo mismo. Cuando mejor vive viene la mosca a chupar sus jugos y acaba con ella. O en el hombre ciertas enfermedades.
-Yo creo que el hombre es el animal más belicoso que existe. Tú estudia la Historia y verás que siempre ha habido guerras. Siempre. Desde que Dios lo puso en el Paraíso terrenal. Con lo bien que estaba y mira por dónde vino el Demonio a molestar. Ya no paró. Luego Caín mató a su hermano. Y eran cuatro gatos, que luego…
Fue el maldito Demonio, que no le dejó parar nunca.
-Pero esa mosca que ataca a la oliva ¿qué tiene que ver con el demonio?
-Pues sí tiene que ver, que es un ataque indirecto el suyo. Las guerras entre seres inanimados repercuten en los hombres, Argi. El Demonio sabe lo que se hace. Hay guerras directas, que son de hombres contra hombres, y guerras indirectas, que son las que destruyen cosas que el hombre necesita. Parece que no, pero el Demonio, que es astuto, inteligente y malo donde los haya, sabe cómo atacar y de qué manera. Pero siempre su enemigo es el hombre. ¿A él qué le va que un animal mate a otro o que un insecto acabe con la cosecha de la aceituna? Él busca hacer daño al hombre.
-¿Y por qué será que la tiene tomada con él?
-Está claro, hombre, por envidia. Él vivía antes tan ricamente y el hombre acabó con su tranquilidad.
-¿Cómo y por qué?
-¿Qué pasa con los hermanos? Todas las atenciones van al mayor hasta que viene otro. Entonces nacen los celos. Pues eso tuvo que pasar al Demonio cuando Dios creó al hombre. “Hagámosle a imagen y semejanza nuestra”. Y cuando lo vio cerca maquinó lo peor para destruirlo. Todo empezó allí. Fue la envidia, que es el pecado más difícil de vencer. Mira si tuvo envidia Lucifer, Satanás, Luzbel o como quieras llamarlo, que logró que Dios lo echara del Paraíso, que le quitara los dones preternaturales que le había dado y trajera la enfermedad y la muerte que antes no tenía. Por envidia, lo tengo claro. No pudo aguantar al ser que había nacido después que él.
-¿Y Dios lo consintió?
-Dios sabe mucho más que él. En su plan ya estaba que fuera así, para que el hombre alcanzara la gloria por méritos propios.
-¿Cómo por méritos propios?
-Dotó al hombre de libertad  y dijo: “El que venza a Satanás, y solo ese, vendrá conmigo para siempre”.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Acabo de leer un libro sobre el origen de la aviación.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 14 noviembre 12, Miércoles

Fragmento
Acabo de leer un libro sobre el origen de la aviación. Me imagino cuánto gozarían los hermanos Wright –Wilbur y Orbille- con su Flyer haciendo pruebas en solitario; era la ilusión de sus vidas desde que arreglaban bicicletas  en un modesto taller de Dayton.
He leído la historia de un Serpa –cargadores en las expediciones al Himalaya- que soñó con llegar antes que nadie a la cima del Everest. Es asombroso ver cómo, tras varias tentativas, lo consigue.
Se trata de Tenzing, montañero de Nepal, que acompañó a suizos e ingleses para terminar él y su inseparable amigo Hillary con la gloria de la conquista del techo del mundo (29 de mayo de 1953). “Hillary sacó su cámara fotográfica, yo desaté las cuatro banderas que llevaba; y Hillary me tomó una fotografía. Le hice señas de que yo tomaría la suya, pero él, por razones que ignoro, me dijo que no con la cabeza. Lo que más sentí cuando nos aprestábamos a descender fue la gran presencia de Dios. Le di las gracias”.
Los hermanos Wright soñaron con volar y lo lograron; los amigos Tenzing-Hillary quisieron con ilusión alcanzar su meta y lo consiguieron. Y es que el misterioso sueño que nos mueve a cada uno señala caminos de dicha si vemos por él y terrenos de tristeza si lo dejamos.
El tema de las vocaciones es el tema de los sueños. Hay que respetar inclinaciones naturales. Hay que dejar obrar a la maestra de maestras naturaleza.

martes, 13 de noviembre de 2012

Enfrente de mí, sentada en un sillón, mamá lee de su libro.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 13 julio 12
¡Hay que hablar!
Enfrente de mí, sentada en un sillón, mamá lee de su libro.
-¿Qué libro lee mamá?
-Su libro oracional, Jenaro. En la Obra ocupan el tiempo mejor que nosotros; han visto que hay muchos minutos en un día, que dan para muchas actividades.
-Mil cuatrocientos cuarenta, ni uno más ni uno menos.
-¡Menudo arsenal! Repartiéndolos bien, sacan para leer, para oír Misa, para rezar el Rosario, para trabajar en la casa, para dormir, para todo. Son listos. A otros se les escapa por entre las manos como la arena de un reloj.
-Así es, que muchos se quejan de no tener suficiente y es que lo administran mal.
-Más de mil cada día y les falta tiempo… Son listos estos “obreros”. ¡Qué listo fue el Santo que lo dispuso!
-Ya sé, pero déjalo estar.
-Es que es bueno que las cosas se digan, Jenaro. Hasta Jesús les dijo a sus discípulos: “Id a predicar por todo el mundo”, que era como decir: “Id por los pueblos diciendo lo que habéis visto: Anda por encima de las aguas, cura a los enfermos, multiplica los peces, resucita a los muertos…”. ¿Tú crees que si los que vieron estas cosas se hubieran callado, nosotros las sabríamos? Hay que hablar. Si San Josemaría hizo el milagro de multiplicar el tiempo para que un día diera para tanto, hay que decirlo. “No tengo tiempo”, se oye. “Sí lo tienen, Jenaro, que hagan lo que hizo el Fundador.
-¿Qué hizo el Fundador?
-Un horario; simplemente un horario. O mejor, un minutario: “Me levanto a las siete; de siete a siete y diez, desayuno; de siete y diez a siete y veinticinco, lectura; de siete y veinticinco a siete y media, voy a la iglesia; de siete y media a ocho, Misa…”. Verías cuántas cosas te salen.
-Voy a probar desde mañana.
-Prueba y verás, que resulta hasta divertido. Muy cómodo decir: “No tengo tiempo”, cuando lo tienen de sobra. Hay que hablar y gritar por el mundo la doctrina para que se conozca. ¿Tú crees que si los amigos del Maestro no dicen lo que vieron hubiera llegado a nosotros el milagro de la resurrección de Lázaro o la suya propia, que fue la madre de nuestra fe?
-¿La madre de nuestra fe?
-Sí, Jenaro, que el Señor quiso dejar para el final el milagro de los milagros: su Resurrección y Ascensión a los Cielos, lo que no dejaba duda de su paso por este mundo y al mismo tiempo de que era Hijo de Dios. Si luego los que le acompañaban se hubieran callado, ¿quién lo hubiera sabido? Hay que hablar, hay que pregonar lo que queremos que se sepa. Si San Josemaría dijo que el hombre podía ser santo donde trabajara, que había tiempo para rezar cuando otros no lo encontraban, y dijo cómo hacerlo, habrá que decirlo.
-¿Y quién fue San Josemaría?
-Un sacerdote amigo de Dios como fueron los apóstoles. Tan vinculado a todo lo divino, que hacía y predicaba lo que Dios le mandaba hacer y predicar. Este sacerdote dejó su pensamiento escrito en libros por si luego alguien decía que nunca había dicho tal cosa. Ató bien los cabos. Con todo, nos dejó la misión de comunicar su pensamiento a los que vinieran después, de llevar su evangelio a todas las partes del mundo. Así, pues, hay que hablar, Jenaro, hay que contar gritando la verdad.