viernes, 18 de abril de 2014

García Márquez.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 18 abril 2014, VIERNES SANTO

Fragmento

Murcia, las ocho, en mi camarín. Día fresquito, pero espléndido. Los Santos del Cielo parece ser que pactaron para echar por tierra mi teoría.
-¿Qué teoría es esa?
-Pensé que la Semana Santa “lloraba” la Pasión de Cristo y las Fiestas de Primavera celebraban su Resurrección.  Cuando se vieron descubiertos, han rectificado.

-¿Qué más amanece por el mundo?

-Noticia singular hoy es la muerte del escritor Gabriel García Márquez.
-¿Y quién fue este señor?
-El autor de la novela “Cien años de soledad”, que habremos de leer como el Quijote. Hay quien ha comparado a García Márquez con Cervantes. Nació en Colombia y vivió muchos años en Méjico.
-¿Es de este siglo?
-Si ha muerto ahora, tuvo que nacer el siglo pasado, que esa regla no tiene excepciones. Nació en 1.928, y su gran novela se publicó en 1.967.

-¿Qué más noticias trae la mañana?

-Que Rusia ha llegado a un acuerdo con otras grandes potencias para desistir de tomar Ucrania por la fuerza. Con todo, y para quedar mejor ante los suyos, se reserva el derecho de ayudar a los prorrusos del este si se vieran vejados o amenazados por fuerzas ucranianas.
-Algo es algo, dijo un calvo viendo un pelo en su cabeza. Se guarda la amenaza de decidir, que es tanto como decir los etarras en España que se van a portar bien pero que no deponen las armas. Una espada de Damocles que, en cualquier momento, puede caer sobre sus cabezas.
-No hay peor mal que el miedo a perecer. Si se corta de raíz la causa que produce el mal no es lo mismo que dejarlo en pie, por tenue que aparezca en lontananza. El que padece de cáncer siempre está con miedo a que vuelva, aunque los médicos le aseguren que no será así.


Francisco Tomás Ortuño, Murcia

jueves, 17 de abril de 2014

Porvenir. Usurpaciones. Techos.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 17 abril 2014, JUEVES SANTO
Fragmentos

PORVENIR
Los problemas humanos se repiten. Acabo de leer una obrilla de teatro de  Jacinto Benavente, titulada "Por las nubes"; una comedia en dos actos que se estrenó en el teatro Lara de Madrid en 1909. El autor quiere expresar, con términos grandilocuentes, de efecto en el teatro, una verdad de Pero Grullo: que los padres no son los dueños de las vidas de los hijos, aun habiéndolos traído al mundo. Emilia y Julio, hijos respectivamente de Carmen y de Teresa, sufren el amor exclusivo de sus madres, que no se resignan a perderlos. Y ahí está el pensamiento de don Jacinto llevado al teatro en una pieza de tesis con personajes de relleno. Quiere ser trascendente al final, cuando compara este amor materno con España: "Hubo una madre como usted, nuestra vieja España; pero hay algo más grande que el pasado: el porvenir".


USURPACIONES
Digo que los problemas se repiten, ya que hoy ocurre lo mismo que en los comienzos del siglo pasado y que en los tiempos de Roma: las madres se olvidan de esa verdad elemental: el destino de cada persona es suyo, exclusivamente suyo. Querer retener a los hijos más de lo debido, o inculcar nuestras ideas en sus vidas, es usurpar un derecho que les corresponde  a ellos en exclusiva.


TECHOS
Lo que se hace con ilusión sale adelante contra viento y marea. ¿Conoces el origen de la aviación? Cuánto gozarían los hermanos Wright -Wilbur y Orville- con su Flyer haciendo pruebas en solitario; era la ilusión de sus vidas desde que arreglaban bicicletas en un modesto taller de Dayton.
¿Y la historia de un sherpa -cargadores en las expediciones al Himalaya- que soñó con llegar antes que nadie a la cima del Everest?  Es asombroso ver cómo, tras varias tentativas, lo consigue.
Se trata de Tenzing, montañero de Nepal, budista, que acompañó a suizos e ingleses para terminar él y su inseparable amigo Hillary con la gloria de la conquista del techo del mundo (29 Mayo 1953).
"Hillary sacó su cámara fotográfica, que llevaba bajo el brazo, y me tomó una fotografía. Le hice señas de que yo tomaría la suya, pero él, por razones que ignoro, me dijo que no con la cabeza".
"Lo que más sentí en el momento en que nos aprestábamos a descender fue la gran presencia de Dios. Le dí las gracias desde el fondo de mi alma".

                                                                                  Francisco Tomás Ortuño,  Murcia

miércoles, 16 de abril de 2014

Busilis. Acomodos. Duendes.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 16 abril 2014, Miércoles Santo
Fragmentos
BUSILIS
            "Busilis" procede de la frase latina "in diebus illis", que significa "en aquellos días". Alguien, no muy versado en latín, por cierto, topó con ella y, tras una pausa, exclamó: “Hasta “die” lo entiendo, pero lo del "busilis" no sé qué significa”. 
                                        
 ACOMODOS
            Mi amigo añora los tiempos de su juventud. Recuerda cuando iba a Campamentos del Frente de Juventudes y desfilaba con boina roja y camisa azul. ¡Cuántos recuerdos en su memoria!: Cara al sol, Prietas las filas, La mirada...

            En los oficios que se extinguen -toneleros, herraderos, talabarteros, alpargateros, etc.-, algunos, los menos, se transforman en otros más afines con los nuevos tiempos: vendedor de motos si antes reparaba bicicletas; zapatero si antes vendía alpargatas…

Esto mismo ha ocurrido a algunas personas que, ante un cambio político, han sabido acomodarse con habilidad a la nueva situación. No ha sido un vulgar cambio de chaqueta sino, mejor, un acrobático acoplamiento. Otros no, otros como mi amigo, quedaron anclados en sus recuerdos.
           
Adaptarse los mayores a situaciones nuevas no sólo es difícil sino heroico. Los niños viven bien lo nuevo -es lo suyo- y no comprenden otro modo de vivir. Pero los mayores, rechazan los nuevos ingenios por útiles que sean.

No es que los vean mal, no; es que su vida particular no digiere el cambio. Les  desborda. Hay personas que se hacen con la nueva situación sin deterioro aparente; pero los más, como mi amigo, se quedan en los recuerdos de sus años mozos.    
             
DUENDES
            Las personas llevamos con nosotros duendes que llamamos pecados capitales, y una razón que dicta lo que está bien. El mal quiere obrar yY ; la razón trata de impedirlo. Así de sencillo. No encuentro sentido a esas películas, que alimentan las pasiones, que las incita a desatarse. Es un contrasentido. Había que acabar con las situaciones creadoras de violencia.

                                                                                  Francisco Tomás Ortuño,  Murcia

martes, 15 de abril de 2014

Voces del más allá.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 15 abril 2014, Martes Santo
El domingo, sobre las doce del mediodía, pasé por el Mercadillo del Plano de San Francisco. Vendían objetos antiguos: monedaS, relojes, bastones, libros… Ojeando, que no hojeando, vi un libro que me llamó la atención: “Voces del más allá”. Sin pensarlo, lo cogí de su sitio, pregunté por el precio, lo pagué y me lo traje a casa. Reconozco que el tema me ha seducido siempre,me ha subyugado. Entre los libros que tengo en Santana, hay otros parecidos.

Te reirás, pero ¿sabemos cierto lo que hay después de la muerte? Y digo “cierto”, que es fuera de toda duda. Unos dicen que nada, otros que un juicio, otros que el cielo y el infierno… Si fuera tan claro como que dos y dos son cuatro, no habría por qué dudar.

Los “cuentos de miedo” que se dicen a los niños para tenerlos callados, funestos siempre, hacen imaginar luego un mundo de espíritus tan real como lo que tocan y lo que ven.

Don Juan Paco Baeza, profesor de filosofía, nos contaba en Clase que un señor oía ruidos en su habitación cuando iba a acostarse. Luego supo que un vecino limpiaba la pipa de fumar dando golpecitos en una viga de su casa, que provocaban los ruidos que escuchaba. También hay quien asegura haber oído voces y mensajes del más allá.

Lo más fácil es negar que existan psicofonías o fenómenos paranormales, pero ¿se pueden explicar aún hechos que ocurren a menudo y esperan que alguien los explique empíricamente en un laboratorio?

La captación de voces puede obedecer a ilusiones sensoriales, como en la autopista, bajo un sol de justicia, ves agua y, si te acercas, no hay nada.

Pienso que la solución a estos fenómenos paranormales pasa por el cerebro. Cuando este se conozca mejor, podremos prescindir del psifón, que es un aparato para mejorar en cantidad y calidad la captación de voces. No hará falta  como no harían falta gafas si viéramos bien sin ellas.

Mientras tanto, no aseguremos estar en posesión de la verdad, que todo puede ser. Yo, por mi parte, digo como Sócrates: “Solo sé que no sé nada”. Y si viera imágenes paranormales u oyera ruidos extraños cerca, pensaría que no eran verdad, que mis sentidos me estaban engañando.


                                                                                   Francisco Tomás Ortuño, Murcia

Que vienen los rusos.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 14 abril 2014
Fragmento
-Murcia, Lunes Santo, normalidad en el frente, Julián.
-No dirán lo mismo los ucranianos, Luis, donde los rusos quieren ocupar ayuntamientos y centros oficiales. ¿Cómo acabará la resistencia?
-La ley del más fuerte para la selva, Julián, donde la razón brilla por su ausencia; pero entre humanos, deben impedirse ocupaciones por las bravas.
-¿Y cómo impedirlo?
-Organismos internacionales; fuerzas supranacionales que obliguen a mantenerse en su terreno a los usurpadores; por la vía diplomática, Julián: reuniones rápidas y órdenes tajantes. Como en las casas: “¡¡Haya paz, hijos!! ¡¡Devuelve a tu hermano lo que has cogido suyo!!”.
-Es que la Tierra es una casa demasiado grande.
-Hoy, con los medios que se tienen, tan reducida la una como la otra.

                                                                                   Francisco Tomás Ortuño, Murcia

lunes, 14 de abril de 2014

Domingo de Ramos.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 13 abril 2014, Domingo de Ramos


Murcia, domingo, las nueve, en mi camarín. No sé por dónde irá la Procesión, pero oigo tambores y marchas que me dicen que pasa cerca. Cierro los ojos y la veo caminar por las calles murcianas. En su recorrido hay sillas para los asistentes al desfile procesional. No faltan niños que piden caramelos a los nazarenos.

La figura estelar hoy es Jesús en la “burrica”, con sus apóstoles, entre palmas y olivos, entrando en Jerusalén. “Oh ciudad, noble y leal…”, se detiene de vez en cuando para repetir su profética alocución. ¿No es una prueba más de que fue así, mantenerse igual tantos años como el primer día?

El cielo es azul sin una muestra de nubes. El viento está en calma, pero en calma calma: Los trapos que cuelgan en las terrazas duermen el sueño de los justos, como en sus mejores tiempos. Es el triunfo del Señor, aclamado por la gente. Luego, con los azotes, vendrán otros vientos y otras tormentas.

-Ahora me explico por qué llueve conforme sube la semana: Es que llora el cielo con los sufrimientos del Señor. Luego, cuando Resucita, vuelve la calma. Está claro, Fortunato, así se explica que en Semana Santa haga mal tiempo y luego, en la fiesta de los Huertos, celebre la Resurrección.



                           Francisco Tomás Ortuño, Murcia

Semana Santa.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 12 abril 2014
Fragmento

-Mañana comienza la Semana Santa, Arturo, ¿qué tiempo hará?
-Ya han dicho Brasero y colegas suyos que tendremos lluvias con las procesiones.
-Por no variar, ellos sabrán por qué; los encargados del Cielo ya estarán preparando tormentas para la semana.
-En cambio para la siguiente, la fiesta de los Huertos y los zaragüelles, lucirá el sol.
-Una de dos, Arturo: o cambian la fecha de la Semana Santa o llegan a acuerdos millonarios con estos santos bromistas.
-¿Tú crees, Honorato?
-¿Qué si creo? Igual son almas de la postguerra española, cuando había tanta pobreza y se pasaba hambre, y ahora quieren desquitarse haciendo pingües negocios, Arturo. Esta vida es muy difícil de comprender en lo material como en lo espiritual. ¿Tú sabes, acaso, cómo piensan los que se van al otro mundo?


Francisco Tomás Ortuño, Murcia