viernes, 21 de junio de 2013

Remedos.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 21 Junio 2.013
REMEDOS
            Que Dios es el más grande novelista de la historia no cabe duda. Los del gremio deberían erigirle una estatua en la Plaza Mayor de las ciudades, donde rezara: "A Dios, novelista sin par en la historia del mundo".
Los hombres, a su imagen y semejanza, crean algo de vez en cuando, pero El  inventó al hombre. Nosotros tenemos modelos, pero El partíó de cero: no tenía precedentes. Un día se despertó con el capricho entre ceja y ceja y ¡zas!, creó el universo. ¿Cabe mayor imaginación?
            Las obras humanas son un pobre remedo de la obra del Maestro. Se conciben con la mente y ahí quedarían si no se dieran a conocer por medio de signos que tuvimos que inventar. Con todo, hay personajes de ficción que hacen su vida por su cuenta y hasta se independizan de su inventor.
Hasta se rebelan, como el ángel indócil, si se les ordena que hagan lo que ellos no quieren hacer. ¿Le pasaría lo mismo al Creador del hombre? ¿Se le complicaría a Dios su obra como al que inventara un robot y no pudiera dominar sus pasos?

                                                                                   Francisco Tomás Ortuño, Murcia

jueves, 20 de junio de 2013

Janey.

JANEY
            Tengo en mis manos un libro de Zick Rubin titulado "Amistades infantiles". En los niños, la amistad tiene mucha importancia. El capítulo IV trata de "Perder amigos" y empieza con la carta de una niña: "Janey, estoy sola todo el día desde que te fuiste". Los niños pueden coger tristeza cuando se separan. No puedo pasar por alto lo de mi hijo: un amigo suyo cantaba -según dijo su madre- cuando nos trasladamos a Murcia: "Algo se muere en el alma cuando un amigo se va". Los sentimientos asfixian cuando se rompe una sólida unión. Una compañera del Centro de Profesores lleva tres traslados en cuatro años; cuenta que su hijo no se adapta a las nuevas situaciones de barrios, amigos y colegios. No me extraña. No quiero pensar en los niños de artistas de circo, que continuamente están en la carretera.

Francisco Tomás Ortuño, Murcia

miércoles, 19 de junio de 2013

Elecciones.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 19 Junio 2.013
ELECCIONES
            Elección, elección... difícil papeleta. A cada paso hay que elegir. ¿Acertamos siempre? ¿Rectificamos a tiempo? ¿Cómo estar seguros de acertar? Si nuestra inteligencia es limitada,  ¿cómo saber por dónde ir? Hemos elegido, pero ¿hemos acertado?, ¿viviremos luego con la incertidumbre royéndonos las entrañas?
 Si la vida es así, aceptemos nuestras decisiones como decisiones de lo Alto, y dejemos que el curso de la vida siga por el camino que elegimos. "Si yo hubiera..." es la duda del tormento. Hay que pensar bien nuestra decisión y una vez tomada cargar con las consecuencias que de ella se deriven.
Se hace camino al andar, dice Machado en uno de sus poemas. Quiere tu camino elegido como el mejor, como el único. Vive para él, acéptalo como el mejor de la vida, como el camino que Dios desde siempre te ha reservado.
                                                                                    Francisco Tomás Ortuño, Murcia

martes, 18 de junio de 2013

Goteras.


Litesofía –entre literatura y filosofía-,  18 Junio 2.013
GOTERAS
            A mi amigo, el médico le ha mandado andar, y todos los días, cansado, agotado, pasea por el Malecón. Ayer estaba arisco, hosco, zahareño. Hablaba mal de los jóvenes, de la música, de la política, de todo, como resentido.
La enfermedad nos cambia el humor. ¿Tendrán en cuenta este cambio los que cuidan de mayores? Cuando el cuerpo duele, el ánimo se ensombrece. Por regla general, cuando los años pasan y la juventud vuela, aparecen los achaques, las goteras; y con ellos el malhumor, la hosquedad, la amargura.
¿Sabrán esto los hijos? ¿Lo tendrán en cuenta? Mi amigo ayer abominaba de todo en el parque. Las personas que reniegan de todo se hacen insociables, la gente les huye, a no ser que el que escucha sea generoso, altruista, y quiera servirle de paño de lágrimas.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia

lunes, 17 de junio de 2013

Valido.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 17 Junio 2.013
VALIDO
            El Conde-Duque de Olivares gobernó en España del veinte al cuarenta del siglo XVII. El rey era Felipe IV, pero quien llevaba todo el peso de la política era él, su valido. Era el Conde-Duque un tipo pícnico, de temperamento variable: pasaba fácilmente de la euforia extrema a la depresión. Ciclotimia se llama tal fenómeno. Velázquez pintaba en su tiempo. Lope, Quevedo, Calderón, son también de esta época. Portugal se separó de España, Cataluña también; lo intentaron Andalucía y Aragón. La rendición de Breda -inmortalizada por Velázquen en su cuadro "Las lanzas"- tuvo lugar en aquel entonces.  Breda es una ciudad de Holanda, que se levantó contra España, pero allí estaba nuestro ejército mandado por Espínola, que le hizo desistir. Olivares fue un dictador en su tiempo y acabó medio loco. Conoció, como todos los mortales, la gloria y el fracaso, la dicha y el infortunio. Uno más, pues, en la viña del Señor. Se creyó un dios y se estrelló con el desprecio de sus compatriotas.
            Yo les hubiera dicho al Conde y al mismísimo rey, lo que dijo San Pablo a los Tesalonicenses: "No os canséis de hacer bien; y si alguien no os obedece no le miréis como a enemigo, sino corregidle como a hermano" Tes. 3-15. Sólo así los gobernantes alcanzarían la gloria.

Francisco Tomás Ortuño, Murcia

viernes, 14 de junio de 2013

Miedos.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 14 Junio 2.013, Viernes, S.Eliseo
MIEDOS
            Hay miedos de muchas clases: miedo a los espíritus, a la guerra, a la oscuridad…  Muchos miedos se adquieren de pequeños. Los cuentos de miedo dejan marcados a los niños para siempre. Sería aconsejable, por ejemplo, salir a la terraza con los hijos en noche de truenos y relámpagos, sin conceder importancia a tales meteoros; o hacer tocar el lomo de un gato o de un perro para que el miedo no alumbre. Las fobias a lugares vacíos, o a sitios oscuros, tuvieron su aparición de niños en ocasiones poco afortunadas. Cuando la semilla prende y se fortifica, anula luego, de mayores, a buena parte de la persona.
            El tímido es un miedoso. Los tímidos temen a las personas. Su origen tuvo lugar en alguna parte del cerebro cuando éramos niños y alguien se burló de nosotros o despreció lo que hicimos.
            La mejor terapia contra los miedos es la compañía, el éxito, los pensamientos positivos. En casa, los primeros años son decisivos en la vida de los hijos. Una faceta primordial puede ser ésta: evitar los miedos. Quitar ambientes que produzcan miedo; dar a los niños confianza y aplaudir sus actos. Cuando el niño se siente seguro, no tendrá luego problemas.
            ¿Tú has gritado a un niño? Puede haber sido suficiente para que de mayor no pueda estar con la gente. Parece que exagero, pero es así. Los niños son muy sensibles y se impresionan para siempre. Ser buen maestro o buen padre es lo más sagrado que puede haber. Actuar bien con los niños, con acierto, es de vital importancia para sus vidas. Una palabra es suficiente, un gesto, un grito o un desprecio.
            Menos mal que la naturaleza tiene sus propias defensas. Así como las glándulas producen hormonas que regulan nuestro estado en equilibrio, que cuidan de nuestro cuerpo mecánicamente, el espíritu puede también adaptarse con ciertos mecanismos. La memoria, por ejemplo, olvida lo que no le va a servir. Así y todo, queda en nosotros un poso del terror que causa estragos más tarde.
            Otra cuestión es que se nazca así. Cuando uno es rubio de nacimiento, me temo que tendrá que cargar con su color de pelo mientras viva, le guste o no le guste. Cuestión genética. Por eso veo dura la sentencia bíblica: "Ni los afeminados, ni los ladrones, ni los borrachos, ni los maldicientes poseerán el reino de Dios", Corintos, 6-9-10. No es justo que se mezcle a los afeminados entre los demás. No es lo mismo ser ladrón o borracho, que ser invertido, imposible de evitar.


Francisco Tomás Ortuño, Murcia

jueves, 13 de junio de 2013

Confiados.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 13 Junio 2.013
            CONFIADOS
            El mismo escenario de ayer, la misma hora; pero, asombrosamente, la Tierra ha dado una vuelta sobre ella misma, como una peonza. Qué confiados nos sentimos sobre este platillo volante, suelto, a miles de kilómetros de los demás. Qué seguros por la experiencia de tantos años rodando sin extravíos.
Cuando pensamos en un cohete tripulado, sentimos escalofrío y miedo de sabernos tripulantes allá arriba, en la región oscura y tenebrosa de las estrellas. Y, sin embargo, ¿qué es la Tierra, nuestro planeta, sino una nave espacial solitaria bogando por el misterioso mar del espacio?

Francisco Tomás Ortuño, Murcia