domingo, 20 de enero de 2013

Ayer pasé mi Litesofía a los hijos y amigos.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 20 enero 2.013
Fragmento

Ayer pasé mi Litesofía a los hijos y amigos. Iba otra vez de la corrupción. Y es que no se habla de otra cosa. Pero ya vale, que lo poco agrada y lo mucho cansa. Hoy prometo no hablar de Política. Hubo unos cómicos en la tele que decían siempre: “Hoy no hablamos de Política” y luego no hablaban de otra cosa.

Mandé también a mis contactos un e-mail con todas las canciones habidas y por haber en el mundo de la música.
-¿Cómo es eso?
-Te ofrece el abecedario de la A a la Z. Pinchas en una y te muestra la lista de cantantes que en el mundo hay cuyo nombre empieza por esa letra. Vuelves a pinchar en otra, y ahora te ofrece las canciones de este cantante sin omitir una. Dile la que prefieres y ahí la tienes, con voz y letra. ¡Una maravilla! ¿Dónde se guardarán tantas notas?

Y aparte las canciones, hay una relación de dos mil películas; sí, has oído bien, dos mil películas del mercado nacional e internacional. Como van ordenadas por orden alfabético, es fácil dar con la que quieres. Solo tienes que tocar el título para que empieces a ver la película de dos horas cómodamente sentado delante del ordenador. Se dice pronto, pero saber que los fotogramas de dos mil películas están allí encerrados, esperando que los llames, es sobrecogedor o a mí me lo parece.

¿Y ver la calle que quieras de cualquier ciudad del mundo?
-¿También?
-También, Teocisto, como te cuento. Dicen que es por vía satélite, pero ¿qué más da? Lo cierto es, lo he comprobado, que escribes: “España, Murcia, Calle Federico Balart” y te aparece la calle con tu casa en primer plano. ¿No es misterioso?
-Es que es por satélite.
-Me da lo mismo; a mí no me descifra el enigma. Luego puse: “España, Murcia, Jumilla, Santa Ana” Y allí que te muestra el convento de frailes rodeado de pinos. Lo tienes que creer porque lo ves, pero no me pidas que lo explique.
-Así hay muchas cosas, Genaro, que muchos presumen saber lo que son cuando de ellas no saben nada.
-Y lo mismo de Japón, China o Madagascar?
-De todo el mundo mundial y de todos los rincones que en el mundo son.
-Como es por vía satélite…
-No me extrañaría que un día apareciera en la pantalla otro planeta con gente queriendo comunicarse con nosotros.

-¿Quién eres?
-Soy de la galaxia Omega.
-¿Cómo hablas español?
-Se configuran automáticamente nuestras lenguas, como ocurre en el Parlamento con los catalanes y los hispanohablantes.
-¿Cuándo venis a la Tierra?
-Preparamos viaje para este verano.

-¿Tú te crees que no puede ser?
-Me lo creo todo. De esta nueva Era todo es creíble. Vamos a suponer que igual que puedes ver cualquier rincón del planeta, pudieras ver otro planeta galáctico o extragaláctico, poblado de seres inteligentes. Sería bueno que nos dijeran cómo viven, si son pacíficos o guerreros, si trabajan…

-¿Sois monárquicos o republicanos?
-Esa fase la superamos hace milenios. Aquí no nos gobierna nadie. Todos miramos por todos y por la Tierra que nos mantiene. Nos regimos por el pensamiento positivo, que rechaza cualquier tipo de agresión.
-¿Creéis en Dios?
-¿Cómo no? Creemos en Dios, que nos creó para vivir felices con Él hasta que cada cual decida no seguir.

-Sería interesante cambiar impresiones con seres extragalácticos, Genaro.   

sábado, 19 de enero de 2013

Ayer me entretuve con la corrupción de los políticos.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 19 Enero 2.013, Sábado
Fragmento

Ayer me entretuve con la corrupción de los políticos. Y es que no pasa día que no cojan a alguno escapando de la Justicia como conejo de monte huyendo de un cazador. Te dije en su defensa que la culpa fue del tren, que iba a toda velocidad y sin control.
-Un tren que va haciendo mal por donde pasa.
-Efectivamente. Yo escribí también un Cuento sobre el mismo tema: Eran varias familias ricas que pusieron a un Administrador para que administrara sus bienes. Como dejaron totalmente la administración de sus bienes en el Administrador… ¿cómo se llamaba?, ¿Aniceto?, no sé, pero es lo mismo, llegó un momento en que éste, sin vigilancia, pidió préstamos bancarios, hizo compras millonarias, despilfarró el dinero en viajes y juergas, hasta que los propietarios se vieron en la indigencia. “¿Qué había pasado?”, se preguntaron. Entonces cayeron en la cuenta de que el dichoso Administrador los había arruinado.
-La culpa fue también de ellos.
-Más que de nadie. ¿Tú crees que en una casa que pongan a una mujer para limpiar, van a dejar que esta limpiadora administre los bienes de la casa? Es que no cabe en cabeza humana. ¿Es que si contratas a una persona para que lleve tus cuentas, no le pondrías un sueldo a su trabajo? ¿Cabe que esa persona te pagara a ti el sueldo que quisiera y no al revés? ¿Cabe que el tal administrador, contratado para aliviarte en tu trabajo, te dijera lo que debes hacer en tu casa y lo que debes enseñar a tus hijos? Es inconcebible.
-El Gobierno de la Nación es así.
-De ahí parten los males que padecemos, Anacleto, no le des vueltas. Una Nación debe ser como una familia y los políticos son administradores a su servicio.
-Es que en la familia nacional hay muchas opiniones y no es fácil ponerse de acuerdo.
-Para eso existe un Congreso de Diputados, Armando. La Democracia es sin duda el mejor sistema de gobierno que se ha inventado. Cualquier asunto, materia, cuestión, propósito o negocio se lleva a la Cámara y a votar. Un voto más gana a los otros. Esa es la gran fuerza de la Democracia.

viernes, 18 de enero de 2013

Por la tele vamos conociendo casos de corrupción...


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 18 enero 2013, Viernes
Fragmento

Por la tele vamos conociendo casos de corrupción en la Política. Raro es el día que no salen nombres nuevos de Murcia, Andalucía, Cataluña, Extremadura…, del Partido Popular o del PSOE, que no hayan mangado o birlado millones de euros de las Arcas del tesoro para sus Cuentas particulares.
-Si se conocen, a la cárcel con ellos y que devuelvan lo robado.
-No es tan fácil, Julián. Tienen miedo a que “tiren de la manta”. Y es que hay tanto pringue en el camino que, más o menos, antes o después, de una u otra forma, otros cayeron igual. Ya tocó Cervantes este tema en el Quijote.
-¿Qué tiene que ver el Quijote con la Política?
-Es que este libro lo tiene todo, si se sabe buscar. En el Capítulo XXXIII de la Primera Parte, se cuenta la historia del “Curioso Impertinente”: Anselmo y Lotario eran buenos amigos. Un día Anselmo conoció a Camila, guapa y buena moza, y se casaron.
-¿Y…?
-Anselmo pensó que tenía que probar que su mujer era buena. Y pidió a su amigo Lotario que la cortejara.
-Amigo Lotario, ayúdame a probar que Camila es buena y me quiere, que no pueden con ella ni dádivas ni requiebros.
-Yo no hago eso, búscate a otro.
Pero tanto le insistió que, simulando un viaje, dejó a su amigo en su casa. Y mira por dónde, Lotario que no quería al principio, con la proximidad y la soledad que Anselmo les proporcionaba, fue poco a poco sucumbiendo a los encantos de Camila, de forma que dieron con su lealtad en tierra. Que es de vidrio la mujer –y se debe de cuidar –porque se puede romper.
-¿Y qué tiene que ver el Cuento del Quijote con los políticos?
-Mucho, Julián, tú no sabes lo que fueron esos años de la transición. Los ministerios se inundaron de euros y la tentación era grande. Pienso que la culpa no fue de los políticos. La culpa fue del “tren” que caminaba a toda marcha sin control. ¿Tú qué hubieras hecho si tan fácil te lo ponían?

Naturalezas


Litesofía –entre “lite” y “sofía”-, 17 Enero 2013, Jueves, San Antón
NATURALEZAS
Los niños llevan su plan de vida con ellos cuando nacen,  y nadie los conoce - ni los padres, ni ellos mismos- hasta que se manifiestan. Cada niño es diferente: lleva consigo un potencial de inteligencia, un modo de ser, de pensar, de sentir, de amar, un sello personal único, que lo distingue de los demás.
En el Colegio se quiere adoctrinar a los niños, como si ello fuera posible. Ni el artista más hábil acertaría a proporcionar a cada uno lo que necesita. O se quedaba corto o se pasaba. Y es que ofrece tantos aspectos diversos por atender como figuras un calidoscopio. Es la naturaleza de cada cual la que debe crecer a su ritmo, a su aire. Querer que los niños lleven el mismo paso es absurdo.
            Yo propugno un tipo de enseñanza más acorde con la Naturaleza de cada cual: Una enseñanza general de todo para todos los niños, en la que cada uno tome lo que esté capacitado para tomar, ni más, que no es posible, ni menos, que es injusto.
            Hoy se quiere mandar demasiado en la naturaleza de cada persona, cuando es lo más sagrado que se posee.

miércoles, 16 de enero de 2013

Enfermos


LITESOFÍA –entre literatura y filosofía-, 16 enero 12, Miércoles, San Fulgencio
            ENFERMOS
            Tengo para mí que no hay personas malas en el mundo, perversas. Hay, eso sí, personas enfermas, en el sentido de incompletas, no acabadas, carentes de plenitud en su naturaleza.
El que mata es un enfermo, sin duda; el que viola es un enfermo, como el soberbio, el violento o el envidioso. El hombre sano,  íntegro, pleno, acabado, jamás se suicidaría.
La enfermedad se palpa en el trabajo, en la casa, en la calle, con mayor o menor virulencia. Hay enfermos por doquier.
Centros para curar, sí; cárceles, no. Confundimos fácilmente la maldad de las acciones con la enfermedad del sujeto que las padece.
Para que haya “acto humano”, punible, condenable, se necesita conocimiento, libertad y voluntad. Un enfermo no obra con libertad, no es responsable, por tanto, de sus actos.
No me hables de personas depravadas, crueles; háblame, pues, de enfermos o esclavos del dolor, de la tensión emocional, del calor, del viento o de imponderables.

sábado, 12 de enero de 2013

Me gustaría...

Me gustaría...
cantarte en esta tarde
una bella melodía
cómo me gustaría...
velar tu sueño
mientras te mece María,
formar un trío de voces
con Elena y con Sofía,
y en nuestro canto adorable
que nos mires y sonrías.
Cómo me gustaría.
(Navidad 2007.
Pascuala Pastor Martínez)

jueves, 10 de enero de 2013

Sobriedad


SOBRIEDAD
Yo propondría vivir en sobriedad, con lo justo y necesario, sin pasarse. ¿No existirá una fórmula para medir lo que necesitamos?
Debía de probarse a vivir en sobriedad, empezando por las clases sociales altas. Vivir es un don del cielo, pero vivir sin lo necesario no es humano.
F.Tomás Ortuño
Murcia